Bendición desde el cielo lujanino: un cura voló en helicóptero y sorprendió a los fieles
El carismático párroco Miguel Ángel López D'Ambola, reconocido por su papel de exorcista en Mendoza, ofreció una impactante acto de fe aéreo como cierre de los homenajes patronales.
Los vecinos de Luján de Cuyo vivieron este domingo 18 de mayo un cierre de festejos patronales que quedará grabado en su memoria. En una jornada cargada de fervor, el carismático párroco Miguel Ángel López D'Ambola, reconocido por su papel de exorcista en Mendoza, ofreció una impactante bendición aérea desde un helicóptero, como cierre de los homenajes a la Virgen de Luján.
La jornada comenzó cerca de las 10.30, cuando una multitud partió desde la Basílica de Luján, ubicada en Santa María de Oro 289, y avanzó en procesión hacia la cancha del Luján Sport Club. El recorrido de 500 metros atravesó el centro del departamento, con el padre Miguel al frente, micrófono en mano, arengando: "¡Viva la Virgen!" y "¡Viva Luján!", ante los aplausos y vítores de los fieles que lo seguían cantando y portando imágenes religiosas.
Entre los presentes se encontraban el intendente Esteban Allasino y la reina departamental de la Vendimia, quienes acompañaron la caminata hasta el estadio, donde se celebró una misa alrededor de las 11 de la mañana.
Una bendición fuera de lo común: desde un helicóptero
Lo que ocurrió después fue inédito para muchos. Al culminar la ceremonia, el sacerdote dejó de lado la solemnidad del altar, subió a un helicóptero y sobrevoló el predio ubicado en San Martín y Lamadrid, desde donde derramó su bendición sobre el pueblo.
"No todo debe ser solemne o rígido para expresar la fe. La alegría también es una forma de espiritualidad. El objetivo de esta bendición es que llegue a todos los hombres y mujeres que pisan este suelo", había anticipado el reconocido sacerdote.
Vestido con sus hábitos religiosos, gorra y lentes de sol para protegerse del fuerte sol mendocino, el sacerdote saludaba desde el aire, mientras abajo los fieles lo acompañaban con pancartas, papel picado y bengalas de humo que coloreaban la celebración.
La segunda bendición aérea del padre Miguel
No es la primera vez que el sacerdote bendice desde las alturas. En 2016, cuando oficiaba en la parroquia Nuestra Señora de la Candelaria, en Maipú, también realizó una bendición aérea, aunque en esa ocasión fue desde un globo aerostático. "Mucho no pregunto por los riesgos, simplemente me subo y voy", confesó entre risas.
El padre Miguel López D'Ambola se ha ganado un lugar especial en el corazón de los mendocinos no sólo por su carisma y cercanía con los fieles, sino también por su particular rol como sacerdote exorcista del Arzobispado de Mendoza desde hace más de una década.
"Son muchas las situaciones vividas en estos diez años, hay de todo. Pero no todo es tan Hollywood", señaló, en referencia al imaginario popular sobre el exorcismo.
Más que un sacerdote: carisma, cercanía y fe sin fronteras
Con un estilo que rompe moldes y una vocación que lo ha llevado a combinar el rito tradicional con gestos modernos y llamativos, el padre Miguel demuestra que la espiritualidad puede adaptarse a los tiempos sin perder su esencia. Su bendición aérea fue un símbolo de cercanía y fe elevada -literalmente- a otro nivel.
"Esto fue una forma de llevar a Dios a cada rincón, a cada hogar, a cada persona que no pudo estar presente físicamente", expresó uno de los fieles emocionado, mientras miraba al cielo.