El intendente de Bahía Blanca, Federico Susbielles, confirmó este domingo que el número de víctimas fatales por el devastador temporal de lluvia y viento que azotó la ciudad ascendió a 15 personas. En respuesta a esta tragedia, decretó un duelo de 72 horas en el municipio.
Durante una conferencia de prensa, Susbielles expresó sus condolencias a las familias afectadas y destacó la magnitud del desastre natural: "Cayeron 400 milímetros de agua, casi lo que llueve en un año en Bahía Blanca". El temporal provocó daños significativos en la infraestructura vial, incluyendo la destrucción de los puentes más importantes de la ciudad.
El intendente detalló que, a las 10 se produjo el desborde del canal Maldonado y del arroyo Napostá, lo que resultó en la pérdida del 70% de la capacidad operativa de los equipos de emergencia. Esta situación llevó a la pérdida de ambulancias, patrulleros y camionetas esenciales para las tareas de rescate.
Para coordinar las acciones de emergencia, se formó un comité en el centro de monitoreo de la ciudad, que cuenta con más de mil cámaras. Sin embargo, las labores de rescate se complicaron debido al aislamiento de la ciudad, ya que muchos accesos quedaron intransitables. El Ejército Argentino y la Armada Argentina colaboraron en la evacuación de áreas críticas, incluyendo la terapia intensiva del Hospital Penna y un hogar de ancianos.
En cuanto a la recuperación, Susbielles informó que en General Cerri el agua disminuyó, permitiendo el acceso terrestre, aunque aún hay viviendas afectadas. Ingeniero White sigue siendo una de las zonas más afectadas, donde se realizaron intervenciones en la ruta para facilitar el drenaje del agua.
Para apoyar a las familias damnificadas, se habilitó el alias BAHIAXBAHIA para donaciones monetarias. Además, se recomiendan puntos de recolección de donaciones en el Dow Center (Rodríguez 4985), el Aula Magna de la UNS (Colón 80) y el depósito municipal (Donado 910). Las autoridades solicitan la colaboración ciudadana con alimentos no perecederos, productos de limpieza e higiene personal, agua potable envasada, frazadas, colchones, ropa de cama y alimentos balanceados para mascotas.
La comunidad de Bahía Blanca enfrenta una de las peores catástrofes naturales de su historia, con pérdidas humanas y materiales significativas. La solidaridad y el esfuerzo conjunto serán fundamentales para la recuperación de la ciudad en los próximos días.