Llenar el tanque se ha vuelto un desafío logístico para el bolsillo. En Argentina, las petroleras aplican "microsubas" diarias que ya acumulan un alza de hasta el 10% en lo que va del mes. Con el barril de crudo Brent consolidado en los 100 dólares, el mercado local quedó totalmente expuesto al valor internacional tras la eliminación de los subsidios al sector.
Actualmente, el litro de nafta súper ya supera los $1.800, pero las proyecciones del sector privado son alarmantes: el valor podría saltar por encima de los $2.200 en el corto plazo. Lo paradójico es que, siendo un país productor, Argentina paga el combustible más caro que Estados Unidos, debido principalmente a una carga impositiva que roza el 35%.
A pesar de los incrementos constantes, las empresas aseguran que los precios en surtidor todavía arrastran un atraso del 20% respecto a la inflación global.