Especies peligrosas

Aumentan las picaduras de animales venenosos: cómo reconocerlos y actuar

En 2024 ya se registraron más de 7.000 casos por picaduras de escorpiones en Argentina. También crecen las mordeduras de serpientes y arañas. El grupo más vulnerable: niños.

Por Ciudadano.News

Las tormentas, las temperaturas elevadas, las obras en construcción y la expansión urbana están alterando los ecosistemas naturales en la Argentina. Como consecuencia, cada vez más personas entran en contacto con animales venenosos como escorpiones, arañas y serpientes, lo que provoca un aumento sostenido de lesiones y emergencias médicas.

"Se han notificado más casos, aunque parte del aumento también puede deberse a una mejora en el sistema de notificaciones", explicó en diálogo con Infobae el doctor Adolfo de Roodt, investigador del Instituto Nacional de Producción de Biológicos del ANLIS/Malbrán. Y advirtió: "Cuando se altera el ambiente, los seres humanos pueden estar más expuestos a esos animales".

Escorpiones en alerta: 7.000 casos en un año y siete  muertes infantiles

Los escorpiones -también conocidos como alacranes- han generado 32.681 reportes de lesiones entre 2020 y 2024, según datos oficiales del Ministerio de Salud. Sólo en 2024 ya se contabilizaron 7.034 casos, lo que marca un récord preocupante.

La especie más peligrosa en la Argentina es Tityus carrilloi (ex trivittatus), que se encuentra en el Norte del país, pero también se ha expandido hacia el Centro, Cuyo y Litoral, incluso registrándose casos aislados en el sur por transporte accidental.

"El grupo más afectado es el de los menores de 4 años. En total se registraron siete muertes, todas en niños", reveló de Roodt. La razón es la cantidad de veneno en relación al peso corporal: "La misma dosis que no afecta gravemente a un adulto puede ser letal para un niño".

Los síntomas van desde dolor intenso en la zona de la picadura hasta vómitos, diarrea, taquicardia, convulsiones y trastornos respiratorios en casos severos.

Arañas peligrosas: viuda negra, rincón y bananera

También crecen los reportes por picaduras de arañas. Entre 2018 y 2022 hubo 2.039 personas afectadas, con tres géneros principales involucrados:

  • Latrodectus (viuda negra): provoca casi el 49% de los casos. Su veneno neurotóxico puede causar dolor muscular, calambres, espasmos y en casos graves, trastornos cardíacos.
  • Loxosceles (araña del rincón): suele encontrarse en viviendas. Su picadura puede provocar necrosis en la piel y daños renales.
  • Phoneutria (araña bananera): rápida, agresiva y venenosa. Generalmente llega a zonas urbanas transportada en frutas.

Viuda Negra.

"Las personas que trabajan en cosechas o en explotaciones petroleras tienen mayor riesgo", señaló de Roodt. Además, advirtió que los aplastamientos accidentales dentro del hogar son frecuentes en casos de Loxosceles.

Serpientes venenosas: más de mil mordeduras en lo que va del año

Las serpientes no se quedan atrás. En las primeras 16 semanas de 2025 ya se reportaron 1.253 casos de mordeduras en todo el país, con un preocupante ascenso en los ataques por yararás y corales.

La yarará grande y la yarará chica representan el 97% de los accidentes. Su veneno provoca inflamación, sangrado, necrosis y puede llevar a complicaciones graves si no se actúa con rapidez.

Yarará.

La yararacusú, exclusiva de Misiones, es una de las más venenosas por la cantidad de toxina que inyecta.

Las serpientes cascabel emiten su característico sonido antes de atacar y su veneno afecta los músculos y el sistema nervioso.

La serpiente coral, aunque poco agresiva, posee un veneno altamente neurotóxico que puede causar parálisis respiratoria.

"Profesiones como la agricultura, el patrullaje rural o el trabajo en zonas silvestres exponen más al riesgo de mordedura", agregó el doctor.

Recomendaciones clave para prevenir picaduras y mordeduras

Para reducir el riesgo, el Ministerio de Salud de la Nación recomienda:

  • No caminar descalzo, ni dentro ni fuera del hogar.
  • Revisar ropa y calzado antes de usarlo.
  • Usar guantes para manipular escombros o realizar tareas rurales.
  • Ventilar y limpiar detrás de muebles, cuadros o rincones.
  • Sellar grietas, colocar burletes y rejillas antiplagas.
  • Evitar manipular animales muertos.
  • En caso de accidente, acudir de inmediato al hospital.

Un enemigo invisible: la convivencia forzada con animales venenosos

La presencia de estos animales no es nueva, pero su aparición en entornos urbanos y domésticos ha encendido las alarmas sanitarias. La prevención y la educación son hoy las armas más efectivas contra estas amenazas silenciosas.

"Estos animales no buscan atacar. El problema aparece cuando el ser humano invade o transforma su hábitat", remarcó de Roodt.