Hostigamiento sistemático

Aseguran que el bullying no es innato: fue aprendido del entorno

La principal consecuencia, es el daño en la autoestima de la víctima, quien queda profundamente dañado por los ataques recibidos, según explicó una especialista en el magazine de Ciudadano News, El Interactivo.

Por Ciudadano.News

El bullying generalmente empieza con pequeños actos de violencia que muchas veces son tácitos o están solapados. — web

En las últimas semanas, se dieron a conocer casos de acoso escolar en el país, conocidos comúnmente como bullying, lo que generó gran preocupación y alerta en los padres de niños que atraviesan situaciones similares con sus pequeños y no encuentran respuestas.

Lorena Bottero, neuropsicoeducadora, señaló en el magazine de Ciudadano News, El Interactivo, cómo se identifica a alumnos que sufren bullying: "Hay muchos indicios, y como el bullying es el acoso escolar, los indicios empiezan dentro de la escuela. Es muy importante hablar con los chicos de lo que es la violencia. Porque ellos en este contexto en el que están viviendo muchas veces naturalizan un montón de cosas que son violencias".

 "Siempre hago mucho hincapié a que se trabaje la educación emocional en las escuelas porque desde el espacio de la educación emocional se hablan estos temas. Y en muchos casos, cuando ellos adquieren herramientas de gestión emocional, tienen otro tipo de habilidades para enfrentar estas situaciones. Tanto sea como para hablarlas o como para resolverlas".

Este tipo de acoso no se limita solo a quienes ejercen la agresión y a sus víctimas, sino que involucra a quienes observan o alientan el bullying.

"Cognitivamente, un niño que sufre acoso escolar no es óptimo para el aprendizaje. Imaginen que es un niño que está en constante amenaza, donde su actividad cerebral siempre está activada en modo alerta, en modo defensa. Entonces es imposible que un niño que esté sufriendo bullying esté preparado para aprender. Los indicios están en la realidad escolar". 

"Hay un montón de personas que a veces rodean ese niño o a ese adolescente también que sufre bullying y que hay indicios que se vienen dando. Pero es como que en muchos casos los compañeros son los espectadores de la situación", analizó. 

Y añadió: "Entonces cuando hablo de educación emocional, hablo de esto, de tener empatía, de reconocer qué cosas no están bien. Y de si no está bien, involucrarme, no mirar de espectador. Hasta a veces arengando la situación. Hoy sabemos que hay adolescentes que filman esas situaciones de acoso y violencia. Entonces esto se trabaja primero en familia".

"Los canales de comunicaciones y de escucha con los papás tienen que estar. Y uno tiene que estar atento como padres para ver cómo vuelve su hijo de la escuela porque hay indicios. No es que el niño que sufre bullying vuelve a la casa y hace como que no pasó nada. En realidad vuelven de una manera específica. Con una emocionalidad específica. Entonces por ahí conviene no quedarnos con lo superficial. Debemos indagar en el tema para tener información y poder ayudarlo a afrontar y a abordar esta situación", consideró. 

Los efectos del acoso en las víctimas son duraderos y numerosos, ya que se trata de una de las situaciones más difíciles para los niños o adolescentes

Reflexionó que, "si bien a veces a ellos les cuesta poner en palabras lo que le pasa, creo que si hay un adulto con los oídos bien atentos y los ojos bien abiertos, se puede detectar el caso. Y se puede ayudar a que ese niño pueda gestionar ese momento porque es muy triste y feo tanto para el alumno como para las familias que le tocan afrontar esta situación".

"Los chicos siempre aprenden por los ojos y la conducta agresiva de alguien no es innata, es aprendida. Entonces los niños que hacen este tipo de acciones, que hacen bullying a otro de algún lugar, lo aprendieron. Llámese familia, sociedad. Hay algo ahí en la contención del niño, en la red del niño que está fallando. Alguna vez hablé de las neuronas espejos donde el niño y el adolescente imitan lo que hacen los mayores". 

"Entonces creo que llegan en muchos casos a naturalizar un montón de cosas que después las llevan a la escuela. Entonces un niño que hace este tipo de acción ahí hay algo de la red del tipo de contención que está fallando", dijo.

Concluyó que, "Hay que hablar mucho sobre la violencia, los distintos tipos de violencia, no naturalizarla y generar espacios donde empiece a desarrollarse la empatía. En los colegios hay que propiciar espacios para hablar con los chicos sobre esto, hablar con los padres, hacer concientización de este tema".