El avance del proyecto minero PSJ Cobre Mendocino, situado en las cercanías de Uspallata, tiene en el Arroyo El Tigre su punto neurálgico.
Este curso de agua no es solo un accidente geográfico en la precordillera, sino la única fuente de abastecimiento de agua fresca disponible para la operación.
Para garantizar la viabilidad ambiental presentada en la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), la ingeniería del proyecto descartó la construcción de diques convencionales, optando por una solución técnica conocida como "toma tirolesa".
Eficiencia hídrica y aislamiento de cuencas
Esta infraestructura de captación se ubica en el lecho del arroyo y permite filtrar el agua necesaria sin interrumpir la continuidad física del cauce, dejando pasar sedimentos y el caudal ecológico restante.
Se estima que la demanda del yacimiento será de 141 litros por segundo. Para contrarrestar el consumo neto en una provincia con emergencia hídrica, la empresa asegura que el proceso de flotación permitirá recuperar y reutilizar el 80% del agua, minimizando la extracción constante a largo plazo.
La controversia sobre el uso del recurso es ineludible. Sin embargo, los estudios técnicos enfatizan una característica geográfica particular: el Arroyo El Tigre no tendría conexión superficial directa con el vital Río Mendoza.
Según la empresa, el arroyo nace y se extingue dentro de campos privados, lo que teóricamente aislaría cualquier impacto del sistema hídrico que abastece al Gran Mendoza.
Actualmente, sus aguas riegan unas escasas 120 hectáreas, y el proyecto promete utilizar solo una fracción del total disponible, manteniendo el equilibrio en la zona de Uspallata y Las Heras.