Las empresas privadas de seguridad, no fueron consultadas a la hora de confeccionar el proyecto de ley que autoriza a preventores minicipales y vigiladores privados utilizar armas no letales.
Si bien la noticia fue recibida con entusiasmo por parte del sector, por lo que significa para fortalecer la seguridad ciudadana, hay preocupación por considerar que en su texto hay zonas grises.
Aspectos que fueron considerados en las declaraciones exclusivas a Ciudadano.News del titular de la Cámara de Empresas de Seguridad de Mendoza, Juan Pablo Martínez, quien al referirse a la ley señaló: "Esta situación en el marco que se da, hace que los empresarios nos preguntemos quién se hace cargo de la capacitación, dónde se puede usar o saber si el vigilador puede portar la Taser".
Titular de la Cámara de Empresas de Seguridad de Mendoza, Juan Pablo Martínez.
Al profundizar el tema, destacó que "en el caso del bastón y el gas pimienta son elementos disuasivos y de defensa para el vigilador. Lo que nos preocupa es el tema de las capacitaciones, (porque) los empresarios tenemos que delimitar dónde usar una Taser y dónde lo permite el Estado".
Sobre las dudas de la utilización de estas armas, reflexionó: "Hay que concensuar con todas las cámaras y las empresas dónde se pueden usar estas armas, quién capacitará, que costo tendrá y quién se hará cargo de esa capacitación. Después hay que evaluar cada empresa con las compañías de seguros si esto no incrementa la cuota. Hay que buscar todo para que esto sea beneficioso y no perjudicial".
Finalmente, al responder sobre la nula consulta en el proyecto de Ley que analiza la Legislatura, advirtió: "No hemos sido invitados y no nos explicaron cómo va a funcionar, y estos son los grises que no queremos que, ante una buena intención, nos perjudiquen".