Medallas

Premio Nobel de la Paz: un galardón que Argentina recibió por partida doble

Carlos Saavedra Lamas obtuvo el galardón en 1936, y Adolfo Pérez Esquivel lo recibió en 1980. Pero en ambos casos hubo conflictos: en uno, con el presidente de la Nación. En otro, con la propia dictadura.

Por Alejandro Álvarez

Nuestro país ha recibido varios Premios Nobel. Entre ellos, dos de la Paz. — Web

La noticia del Premio Nobel de la Paz 2025, otorgado a la líder opositora venezolana María Corina Machado, ha dado vueltas al mundo principalmente por el legado que la mujer deja en su país. La Argentina no es ajena a este galardón, pues lo ha recibido en dos ocasiones: en 1936, entregado a Carlos Saavedra Lamas, y en 1980, a Adolfo Pérez Esquivel. No obstante, algo une a estas tres personas: al momento de recibirlo, los conflictos oscurecen lo que podría ser una acción festiva.

El caso de Corina Machado está tiznado de clandestinidad, esa misma clandestinidad en la que la mujer elige protegerse de la dictadura de Nicolás Maduro. Saavedra Lamas, quien era canciller del gobierno de Agustín P. Justo, debió soportar el odio del mandatario por haber obtenido el galardón. Y en el caso de Pérez Esquivel, dicho premio fue recibido en plena dictadura.

Carlos Saavedra Lamas (1878 - 1959).

Son tres casos apartados en el tiempo entre sí, pero con la coincidencia de mezclar la alegría con el miedo o la preocupación. En esta nota repasaremos los detalles de uno y otro caso, que hacen un total de cinco Premios Nobel recibidos por nuestro país: los dos de la Paz, los de Bernardo Houssay y César Milstein en Medicina, y Luis Leloir en Química.

Saavedra Lamas: el canciller odiado

El Premio Nobel de la Paz es uno de los cinco premios que entrega el Comité. Se instituyó en 1901 para "la persona que haya trabajado más o mejor en favor de la fraternidad de las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos alzados, y la promoción de los acuerdos de paz", según reza el testamento del propio Alfred Nobel. Es el único que se entrega en Oslo, ya que los otros tienen lugar en Estocolmo.

Portada del diario La Nación, con la noticia del Premio Nobel a Carlos Saavedra Lamas.

El caso de Carlos Saavedra Lamas está lleno de asombro. El 25 de noviembre de 1936 llegaba la noticia de que el Comité Noruego había galardonado al entonces canciller argentino, por sus acciones durante la Guerra del Chaco. Esto le costó el odio y la enemistad del presidente de ese entonces, Agustín P. Justo.

Portada del Tratado Antibélico, propuesto por el canciller Saavedra Lamas.

Es que Saavedra Lamas había regresado hacía poco de Europa, donde presentó un Pacto Antibélico de No Agresión y de Conciliación. Era una pieza jurídica que condenaba el uso de la fuerza en la solución de disputas territoriales entre países. Lo que sucedía es que mientras Saavedra Lamas elegía la paz, el gobierno argentino asistía al pueblo paraguayo en esa guerra.

Agustín P. Justo, el presidente que confrontó a Saavedra Lamas.

Esto ocurría en momentos en que se recibía la visita del presidente estadounidense Franklin Roosvelt a Buenos Aires. El mandatario llegó al Congreso y llenó de elogios al canciller argentino, mientras que Justo estalló de indignación al conocer la noticia: dijo que él era merecedor del premio, y no su ministro, hecho que agrió para siempre la relación entre ambos. Así y todo, la propuesta de Saavedra Lamas fue aceptada por 21 países del globo.

Pérez Esquivel, el desconocido

Nadie tenía idea de quién era. Y es algo lógico, teniendo en cuenta que en 1980, en plena dictadura argentina, y en momentos en que el presidente era Jorge Rafael Videla, hablar de "derechos humanos" era casi una sentencia de muerte. Había violencia, había desaparecidos, había crisis económica, y había miedo. Mucho miedo.

Adolfo Pérez Esquivel era hijo de un inmigrante español, y de madre guaraní. Nació en Buenos Aires, en 1931, y se destacó como defensor de los derechos humanos, y el derecho de la libre autodeterminación de los pueblos. Pero además era profesor, profesor, escultor y pintor. Un artista.

Adolfo Pérez Esquivel, en 1980.

En 1980, Pérez Esquivel tenía 49 años, y era más conocido en el exterior que en Argentina. Lógicamente, su mirada sobre los derechos humanos no tenían mucha cabida en medio de una dictadura sangrienta como la que vivió nuestro país entre 1976 y 1983. Y la llegada de un premio como el Nobel hizo tambalear a la sociedad, principalmente al mundo periodístico.

Es que era arriesgado poner en primera plana semejante noticia. Algunos diarios o revistas lo anunciaron tímidamente, otros directamente lo ignoraron, y hubo contados casos (como la recordada revista Humor), que sí lo mencionaron, en incluso festejaron dicho galardón.

Adolfo Pérez Esquivel, en 2025.

Pérez Esquivel había pasado por todo el continente iberoamericano, visibilizando las graves violaciones a los derechos humanos. Como ejemplo, basta decir que estuvo detenido y preso en varias ocasiones. Hoy, con 93 años, recuerda su discurso luego de recibir el Premio Nobel. Allí decía que "recibo el premio en nombre de los pueblos de América Latina, y de manera muy particular de mis hermanos, los más pobres y pequeños, los más amados por Dios".