El actual panorama geopolítico se define como un "caos mundial", un período de transición tras la era de la hegemonía estadounidense, según la descripción del ex embajador Diego Guelar. El ex embajador analizó en Sin Verso (por Ciudadano News) esta inestabilidad, marcada por la "volatilidad extraordinaria" de líderes como Donald Trump -un "maestro del caos que decide desde lo emocional", según Guelar.
Este panorama obliga a la Argentina a navegar las aguas de la diplomacia con cautela y astucia. En este contexto, la política exterior del país exhibe un sorprendente equilibrio que, según el entrevistado, debe ser motivo de celebración.
El doble frente de la geopolítica
El ex embajador asegura que Argentina ha logrado un hito crucial: mantener una sólida relación estratégica con Estados Unidos, incluso recibiendo una intervención financiera superior a los 2.000 millones de dólares en momentos de necesidad. De manera paralela, ha fortalecido sus lazos con China, que ha ascendido formalmente a ser el principal socio comercial del país.
Guelar celebra esta dualidad, desmintiendo la idea de un juego de suma cero: "China es un buen socio para Argentina, al margen de las diferencias obviamente de tipo filosóficas e ideológicas que tenemos."
Este enfoque pragmático ha permitido a la nación beneficiarse de ambos gigantes, desatendiendo el viejo debate de "Trump o patria" que, según el diplomático, tiene una resonancia más folclórica que actual. El verdadero desafío, sin embargo, reside en la arena doméstica y regional.
Asignatura pendiente: la Unidad Nacional y Mercosur
Si bien la diplomacia en el plano de las potencias avanza, Guelar enfatiza que Argentina se comporta como "los peores de la región" en desempeño internacional y estabilidad doméstica en comparación con sus vecinos. La principal clave para revertir este atraso radica en dos puntos fundamentales: la unidad nacional y la priorización del Mercosur.
El ex embajador hace un llamado a la dirigencia a aprovechar el reciente éxito electoral para convocar a una "unidad nacional" con generosidad, en lugar de soberbia, lo que podría llevar el consenso popular a un 70%.
En el plano regional, Guelar afirma que "el Mercosur es la mayor plataforma de peso. En conjunto, es la sexta economía del mundo" No obstante, la integración regional es lo que se encuentra más demorado y ausente. Para Guelar, "este es el punto de partida esencial: somos importantísimos en nuestra región. Eso marca que la geopolítica argentina tiene que tener como prioridad nuestra región, porque es nuestra casa común". Superar la "grieta" y el "péndulo" interno, emulando la estabilidad de sus vecinos, es el paso indispensable para que Argentina pueda dejar de ser un actor caótico y proyectarse como un país importante en el escenario mundial.

