El cáncer colorrectal (CCR) es una de las problemáticas de salud pública más importantes de Argentina, posicionándose como el segundo tipo de cáncer más común y la segunda causa de muerte por esta enfermedad en el país. Con un diagnóstico de aproximadamente 16.000 nuevos casos y 7.500 muertes anuales, la comunidad médica celebra la llegada de una nueva opción terapéutica que ha demostrado resultados significativos para los pacientes en etapas avanzadas.
Recientemente, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó una nueva droga oral, llamada fruquintinib, para el tratamiento de adultos con cáncer colorrectal metastásico (CCRm) que ya han sido tratados previamente con quimioterapia y otras terapias dirigidas. Argentina se convierte así en el primer país de Latinoamérica en disponer de este medicamento, que no se administraba en esta línea de tratamiento desde hace una década.
Este avance es crucial, ya que hasta un 50% de los pacientes diagnosticados en etapas tempranas pueden desarrollar metástasis, y un 20% ya la presenta al momento del diagnóstico inicial. "La supervivencia a los cinco años [...] en estadios más avanzados o cuando la enfermedad se volvió metastásica, es considerablemente inferior", advirtió el Dr. Guillermo Méndez, jefe de Oncología del Hospital de Gastroenterología 'Dr. Carlos Bonorino Udaondo'.
Un mecanismo de acción innovador
La nueva droga es un inhibidor selectivo de los receptores del factor de crecimiento endotelial vascular (VEGFR), que son clave en el crecimiento de los tumores. Su función es frenar la angiogénesis, el proceso por el cual se forman nuevos vasos sanguíneos que alimentan al tumor, ofreciendo así una mayor eficacia clínica con un perfil de toxicidad más favorable que otras terapias existentes.
"Contar con una nueva opción terapéutica para el cáncer colorrectal metastásico representa un avance significativo", afirmó el Dr. Juan Manuel O'Connor, jefe del Departamento de Tumores Gastrointestinales del Instituto Alexander Fleming. "Hoy podemos ofrecer una nueva perspectiva para los pacientes con CCRm que han recibido múltiples tratamientos previos".
Resultados clínicos contundentes
La aprobación se sustenta en el estudio clínico FRESCO-2, un ensayo multicéntrico internacional que comparó la droga contra un placebo. Los resultados fueron claros: el tratamiento logró una mejora "estadística y clínicamente significativa" tanto en la sobrevida global como en la sobrevida libre de progresión (SLP), la cual llegó a duplicarse.
"Además de ser un fármaco eficaz, tiene un perfil de toxicidad manejable, que permite mantener una buena calidad de vida", añadió el Dr. O'Connor. Otra ventaja destacada por los especialistas es que, al ser una terapia oral sin quimioterapia, puede ser indicada independientemente de los biomarcadores tumorales del paciente, ampliando su alcance.
La importancia de la prevención
Aunque este nuevo tratamiento es una gran noticia para pacientes en etapas avanzadas, los médicos recuerdan que el cáncer colorrectal es un tumor que puede prevenirse y detectarse a tiempo. Se recomienda iniciar los controles de rutina, como el test de sangre oculta en materia fecal o la colonoscopia, a partir de los 45 años. Además, es fundamental adoptar un estilo de vida saludable, combatiendo factores de riesgo como el sedentarismo, el tabaquismo y la obesidad.
