¿Señales positivas?

Análisis psicológico: qué significa tocarse el pelo y llegar tarde a las citas

Tocarse el cabello al hablar refleja distintas emociones. Llegar tarde refleja rasgos de personalidad como control o inseguridad.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

10 Octubre de 2024 - 09:59

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Imagen ilustrativa. Ciudadano News

10 Octubre de 2024 / Ciudadano News / Sociedad

La comunicación no solo se da a través de las palabras; nuestros gestos, a menudo involuntarios, son igualmente reveladores y expresan emociones que quizá no podríamos poner en palabras. Uno de estos gestos es el de tocarse el cabello mientras se habla, lo cual, según la psicología, forma parte de la comunicación no verbal y puede transmitir múltiples mensajes.

El antropólogo Albert Mehrabian, de la Universidad de California, EEUU, sostiene que la mayor parte del proceso comunicativo se compone de la comunicación corporal, con expresiones faciales, posturas y movimientos que comunican más que las palabras mismas.

¿Qué significa tocarse el pelo al hablar?

El significado de este gesto depende del contexto, la relación entre los interlocutores y el entorno. Puede reflejar nerviosismo o una forma de liberar tensión, especialmente en situaciones en las que la persona no quiere o no puede retirarse. En este caso, tocarse el cabello puede ser un signo de timidez, inseguridad o incluso incomodidad en presencia de la otra persona.

Laura Szmuch, experta en neurolingüística y magíster en Psicología Cognitiva y Aprendizaje, afirma que, si bien se suele interpretar como un gesto de coqueteo, en realidad puede haber muchas otras razones. Por ejemplo, algunos podrían hacerlo simplemente por mantener una imagen cuidada y presentable.

Diferencias entre géneros en el significado de este gesto

El contexto cultural y el género pueden influir en la interpretación del gesto. En el caso de las mujeres, tocarse el pelo al hablar puede ser un intento de captar la atención del oyente, mientras que jugar con el cabello, como enrollarlo con los dedos, podría reflejar distracción o falta de interés en la conversación.

Joe Navarro, experto en lenguaje corporal, menciona en su libro What Every BODY is Saying que los gestos rápidos y decisivos, como tocarse el pelo de manera firme, suelen indicar confianza y autoridad. Así, un hombre que se pasa la mano por el pelo de manera decidida, especialmente manteniendo contacto visual, proyecta una imagen de seguridad.

En cambio, cuando alguien se frota la nuca o la parte posterior de la cabeza, esto puede interpretarse como un gesto de inseguridad o duda respecto a lo que se está diciendo. El especialista Desmond Morris, en su libro El cuerpo habla, explica que este tipo de gestos puede estar vinculado a la tensión o incomodidad en ciertas situaciones.

Un gesto sin significado emocional claro

Es posible que algunas personas realicen este movimiento sin un motivo emocional particular; para algunos, tocarse el cabello es simplemente un hábito. La clave para interpretar este tipo de gestos está en observar el contexto y el modo en que se ejecutan, ya que puede dar pistas sobre lo que realmente está sintiendo la persona al hablar.

¿Qué significa que una persona sea impuntual?

La Real Academia Española define la puntualidad como el "cuidado y diligencia en llegar a un lugar o partir de él a la hora convenida". Sin embargo, más allá de ser solo un hábito, la puntualidad o su ausencia puede reflejar rasgos de la personalidad de una persona, de acuerdo con la psicología. Llegar tarde o temprano a compromisos, reuniones o al trabajo revela mucho sobre cómo gestionamos nuestro tiempo y sobre nuestra forma de interactuar con el mundo.

En la actualidad, el tiempo se ha vuelto un recurso valioso y esencial, ya que marca la división entre nuestras responsabilidades y el tiempo libre. En la cultura occidental, ser impuntual suele ser mal visto, sobre todo en situaciones laborales o de compromiso, lo que subraya el valor cultural asignado a la puntualidad.

Impuntualidad y necesidad de control

El psicólogo social Oliver Burkman, en una entrevista con la BBC, habló sobre la impuntualidad y sus posibles motivaciones. Según Burkman, algunas personas pueden llegar tarde como una forma de querer ejercer control sobre una situación, convirtiéndose en el centro de atención al hacer su entrada. Sin embargo, para él, este comportamiento no necesariamente indica arrogancia o despotismo, aunque pueda parecerlo. Burkman invita a ser empáticos, ya que estas personas podrían estar buscando una validación emocional que no obtienen de otras maneras.

El optimismo y la subestimación del tiempo

Desde el ámbito académico, el Departamento de Sociología de la Universidad de San Diego, Estados Unidos, sostiene que las personas impuntuales suelen ser demasiado optimistas en cuanto al tiempo que creen tener para cumplir sus tareas. 

La doctora Diana DeLonzor, especialista en gestión del tiempo, clasifica a las personas impuntuales en dos categorías. Por un lado, están quienes buscan la adrenalina de apurar el tiempo límite y disfrutan de la emoción de hacer todo a último momento. Por otro lado, están los "productores", quienes, convencidos de que pueden hacer más de lo que el tiempo permite, terminan sobrecargando su agenda y no logrando cumplir con sus compromisos a tiempo.

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