La disposición del Gobierno nacional que por decreto habilita el autoservicio de combustibles encendió las luces de entre sindicatos del sector, que estiman en 65.000 los puestos de trabajo en riesgo a partir de lo que establece el decreto 46/2025 de la Secretaría de Energía.
Asimismo, al menos cuatro provincias argentinas ya advirtieron que se mantendrán leyes locales que exigen que el expendio de combustible esté a cargo de personal capacitado, prohibiendo de hecho el "autodespacho" de naftas por parte de los conductores. Es el caso de las provincias de Buenos Aires, Jujuy, La Pampa y Formosa.
Alerta sindical
Los sindicalistas del sector aseveran que no sólo hay una preocupación por las fuentes de trabajo, sino que manipular la venta de naftas o gasoil genera un alto riesgo en cada estación de servicio.
En contacto directo con los gremios, el ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, hizo llegar el respaldo del gobernador Axel Kicillof a los trabajadores y ratificó en una reunión que mantienen la decisión para la vigencia de la Ley provincial 13.623, que prohíbe, bajo pena de clausura, el funcionamiento de surtidores que expendan combustibles, líquidos y/o gas natural comprimido que sean operados por el propio consumidor o por personal ajeno a la dotación de las mismas.
La citada norma comprende a las estaciones de servicio existentes y a las que se habiliten en el futuro. Todas ellas deberán estar atendidas por personal capacitado para desempeñarse ante incendios u otros siniestros, como también la aplicación de las normas de seguridad para el expendio de combustible.
Desde los sindicatos se acota que en su tarea diaria los playeros son parte de un esquema de seguridad que vela por el cumplimiento de las normas viales como el uso del casco para los motociclistas o el control de la oblea de GNC, en cuanto a su vigencia, exigiendo ambos requisitos previos a expender el combustible.
Con información de BAE