Alertan sobre los perjuicios de no organizarse bien con las comidas
La advertencia la realizó una nutricionista en el magazine de Ciudadano News, El Interactivo. Marcó la necesidad de ponerle orden a la ingesta de alimentos.
El problema que significa no organizarse bien con los momentos de alimentación de cada uno es un problema que atenta contra la salud de las personas y que cada vez están notando más los profesionales de la nutrición que ya comenzaron a advertir sobre el nuevo síntoma social.
Araceli Vallone, nutricionista, indicó en el magazine de Ciudadano News, El Interactivo: "El concepto de alimentación saludable es bastante amplio. Esto tiene que ver con la elección de los alimentos, actividad física, descanso, cómo son mis relaciones sociales, qué entorno tengo. Tiene que ver con muchos aspectos, pero hay algo que veo mucho en el consultorio y es muy común en las personas, que les cuesta organizarse con la comida".
"Se les hace tarde y no saben qué comer, terminan pidiendo un delivery, muchas veces en la semana, terminan comiendo mala calidad. Eso es algo muy importante, organizarse con la comida, con las compras, quien va a hacer las compras en la casa, es la misma persona la que hace las compras que el que cocina. Por ahí se puede articular de alguna manera para que el que cocina cuando llegue tenga todos los ingredientes, eso facilita la tarea.
Cocinar una vez al día y después repetir al día siguiente el mismo menú. Todo eso ayuda, ahorra tiempo, entonces uno por ahí se puede llevar una vianda para el mediodía y no caer en el paquete de galletitas o un sándwich de panadería que a larga puede traer problemas a la salud", analizó.
Los profesionales de la nutrición aconsejan comer 5 porciones de frutas y verduras por día de distinto tipo y color.
Aclaró que, "los fiambres es una opción rápida que se consigue en cualquier lado, el tema es la frecuencia con la que se consume mucho fiambre, hamburguesas. Si es esporádico, por ahí está la opción de ponerle un poco de lechuga y tomate, no es tan mal la elección. El tema es cuando de los cinco almuerzos de lunes a viernes, tres son con fiambre, ahí nos pasamos.
Los ultraprocesados tienen muchos aditivos, sodio, grasa, que son componentes que no hacen bien a la salud cuando uno los come en exceso. Ahí es donde hay que equilibrar un poco".
"Las galletitas son uno de los alimentos que más se consumen en Argentina, tanto dulces como saladas. El pan también. Para darse cuenta si un alimento es muy procesado hay que mirar el rótulo y la lista de ingredientes. Si ves que hay muchos nombres que no se entienden, que no sabes qué significan esos alimentos es que está muy procesado".
"Y hay alimentos que pasan por la industria, porque necesitamos que así sea, porque en casa no podemos hacer todos los procesos, y que son menos procesados", dijo.
Y añadió: "Por ejemplo, la pasta de maní. Uno cuando lee los componentes se da cuenta de que el ingrediente es maní procesado y listo. Es un alimento procesado, pero por ahí no tiene tanto proceso industrial que alarga la vida de los alimentos. Me permite trasladarlo y demás, pero hay que consumirlo en la menor cantidad y frecuencia posible".
Organizar las compras de los alimentos es tan importante como la elaboración de las comidas.
"La pasta de maní se puede hacer en casa, pero va a durar menos tiempo. Por ejemplo las galletitas que tienen los sellos, eso me advierte que es un alimento que consumido en exceso puede hacer mal. Si elijo comer un día algo que tenga sellos y que sea procesado cada tanto, si me baso en una alimentación con alimentos reales no pasa nada. A veces la gente se asusta y se va al extremo".
"Los snacks son otros alimentos que ahora en verano la gente empieza a consumir mucho, son muy procesados, tiene mucho sodio, mucha grasa, entonces ahí hay que medir", manifestó.
Apuntó que, "el pan envasado, el que hace la industria, posee algunos componentes para alargar la vida útil. Para conservarlo más, pero la realidad es mejor, amasar el pan en casa, se puede cortar en rodajas y guardar en el freezer. Entonces el freezer es una opción también para alargar la vida útil del alimento y no tener que estar haciendo pan todo el tiempo. Todo lo que se pueda hacer casero, bienvenido sea".
"Hay que ver el contexto. Por ahí a un chico, a un adulto joven no le recomiendo gelatina. Le recomiendo que coma frutas, pero quizás para un adulto mayor la gelatina como postre, no todo el tiempo. Pero puede servir para hidratarlo ahora que viene el calor, se puede combinar con yogur, con fruta. Está bueno no demonizar los alimentos. Veamos el contexto, por eso la nutrición y la alimentación tiene que ser personalizada, lo que le sirve a uno, quizás a otro, no tanto, entonces adaptamos según el paciente", agregó.
Consideró que, "hay un grupo de gente más joven que dice, si tiene sellos, trato de elegir otra opción, pero también hay un grupo bastante amplio de gente que se siente un poco perturbada. Siente que no puede comer nada, que tienen una mala relación con la comida y sienten cuando tienen deseos de comer, por ejemplo algún alfajor, y tienen sellos, lo restringen, y esa restricción después puede desencadenar un atracón. Hay que trabajar mucho con los pacientes sobre educación alimentaria, ver qué les gusta comer, encontrar un equilibrio".
"Hay gente a la que le sirve contar con esta información y hay gente que no. Lo que sí para la persona que quiere bajar de peso no es lo más adecuado encontrarse con esos sellos porque siente que no puede comer nada de lo que antes comía. Y la obesidad como enfermedad no tiene tanto que ver con la voluntad, sino con un montón de factores que se producen dentro del cuerpo a causa del exceso del tejido adiposo", manifestó.
Y concluyó: "Entonces se genera como un dilema de, lo como o no, y es difícil para algunas personas. También hay productos, como el yogur, que tiene sello, pero no vamos a comparar un yogur con un paquete de galletitas. Siempre voy a preferir que coman un yogur con probióticos, aunque tenga un poco de azúcar, no es un mal alimento".