Alertan por el avance de víboras hacia áreas urbanas de Mendoza
Una niña fue atacada por una yarará en Las Heras. Remarcan que no hay que matarlas y que son imposibles de erradicar.
10 Marzo de 2021 - 22:48
10 Marzo de 2021 - 22:48
10 Marzo de 2021 / Ciudadano News / Sociedad
Preocupa el aumento de la presencia víboras en el casco urbano de la provincia de Mendoza.
Las zonas mayormente implicadas, son las que limitan o tienen contacto con el Pedemonte.
Aseguran que son imposibles de erradicar.
Jennifer Ibarra, titular de la Fundación Cullunche, manifestó en diálogo con los medios que: “Con la falta de ordenamiento territorial que hay en esta provincia, no podemos pretender irnos a vivir al Challao o al Pedemonte y no encontrarnos con estos animales y es imposible erradicarlos”.
Además, en la provincia de Mendoza predominan las culebras y la yarará. El espécimen local de esta última, tiene un largo de un metro o un poco más y colores terrosos.
“Cuando uno se encuentra con estos animalitos, (en referencia a las víboras pero también a los alacranes) lo mejor es dejarlos seguir su camino, si estamos en la zona del Challao se va a dirigir monte adentro”, alertó Ibarra.
Además especialista detalló que alimentan de roedores, por eso se acercan a los sitios donde más fácilmente pueden hallarlos, es decir en inmediaciones de las casas y es en ese momento donde las personas pueden tener el contacto cara a cara con el anfibio, que se puede sentir invadido o asustado y tornarse agresivo.
Ibarra recomendó no matarlos y se refirió al caso de una nena que fue mordida en Las Heras por una yarará: “En el caso de esta nena, el animalito ha estado ahí justo en ese momento. Tal vez ella pisó la punta de su cola o simplemente se asustó y la mordió”.
“Lo que tiene que quedar en claro es que ninguno de estos animales va a gastar en nosotros lo único que tiene para vivir, que es su veneno, que es para digerir sus presas. Ellos saben perfectamente que tamaño tenemos, que contextura y no van a gastar una mordedura en nosotros”, detalló la profesional.
“No es que buscan atacarnos, lo que buscan es defenderse de una situación que para ellos puede ser de riesgo o se asustan y muerden”, contó Ibarra.
Según la especialista, las víboras de la fauna local circulan hasta media mañana, no después porque hace mucho calor y les esquivan a las altas temperaturas, ya que esta les dañan su salud por lo que aguardan hasta horas del atardecer o a la noche para salir a cazar y desplazarse.
En el caso de que una persona sea mordida por una víbora, esta no debe hacer succiones de la zona afectada, ni torniquetes, ni producirse una quemadura en el área de piel en cuestión. Lo que debe hacer es lavar esa zona con mucho jabón y agua.
En el caso de que la víctima sea una persona mayor a los 14 años, debe dirigirse para ser tratada por profesionales y con suero antiofídico al Hospital Lencinas. Para menores de esa edad, el hospital de referencia es el Humberto Notti.
En Valle de Uco, es el Hospital Scaravelli de Tunuyán, en la zona centro de la provincia, el Perrupato y en sur mendocino, el Enfermeros Argentinos, Schestakow y el regional de Malargüe.