Fernando Savore, vicepresidente de la Federación de Almaceneros de la provincia de Buenos Aires y de la Confederación Nacional, advirtió sobre el crítico escenario de consumo de cara a las Fiestas. Según detalló, la canasta navideña básica de cinco productos (pan dulce, budín, turrón, garrapiñada y sidra) pasó de $5.000 a $7.000 este año. Aunque el aumento intenta no trasladar toda la inflación, el impacto en el bolsillo es evidente.
Lo más alarmante es el cambio de hábito financiero: las familias están usando la tarjeta de crédito para comprar comida. "Es una bola de nieve", explicó Savore, refiriéndose al peligro de financiar el supermercado y luego pagar solo el mínimo del resumen. A pesar de la crisis y la competencia con los hipermercados, los comercios de cercanía resisten y logran mantener sus persianas abiertas.