Un caso insólito pero común volvió a poner sobre la mesa un tema que muchas veces se evita por pudor: los gases. La protagonista fue Pocah (30), una popular cantante brasilera que debió ser internada tras sufrir intensos dolores abdominales. ¿El motivo? Una acumulación de gases que no logró liberar por vergüenza frente a su pareja.
Por qué se acumulan los gases en el cuerpo
Retener los gases no solo es incómodo, también puede perjudicar el correcto funcionamiento del aparato digestivo. Cada día, el cuerpo produce gases como parte de la digestión. Según el National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases, liberar entre 13 y 21 gases diarios es perfectamente normal. Sin embargo, cuando una persona se esfuerza en contenerlos por presión social o timidez, esos gases comienzan a acumularse, provocando dolor e hinchazón.
Por qué se acumulan los gases en el cuerpo
Los gases se generan por distintos factores: desde la fermentación de ciertos alimentos hasta el aire que tragamos al hablar o comer. También intervienen las bacterias que habitan el intestino, fundamentales en la descomposición de los alimentos. Cuando los gases se acumulan, aumentan la presión interna, generando molestias que pueden confundirse con síntomas de otros trastornos.
Consecuencias físicas de aguantarse los gases
Las consecuencias de aguantarse los gases varían según la frecuencia con que se reprima su expulsión. Algunas personas experimentan dolor abdominal, distensión, calambres e incluso náuseas. Además, cuando finalmente se liberan, los gases pueden tener un olor mucho más intenso, producto del tiempo que pasaron retenidos.
¿Cuándo los gases pueden ser una señal de alarma?
Pero más allá de la incomodidad, los gases pueden ser un indicador de que algo no anda bien. Algunas afecciones digestivas como el síndrome del intestino irritable, la proliferación de bacterias en el intestino delgado, las intolerancias alimentarias (lactosa, fructosa o gluten) o el reflujo gastroesofágico, provocan una producción excesiva de gases.
Cómo prevenir la formación excesiva de gases
Para evitar la formación excesiva de gases, los especialistas recomiendan incorporar ciertos hábitos: comer lentamente, evitar bebidas carbonatadas, reducir el consumo de alimentos flatulentos como el brócoli o la cebolla, y no fumar ni mascar chicle.