Sin Verso
Agostina Páez, la argentina procesada en Brasil por presunta injuria racial, rompió el silencio tras obtener la detención domiciliaria.
Según el testimonio de la periodista Noelia Rubenbach, la abogada niega la versión de los empleados del bar en Ipanema y afirma que el conflicto escaló porque intentaron cobrarle consumiciones que no realizó.
La joven sostiene que ella y su acompañante fueron perseguidas hasta la salida. Actualmente, Agostina vive bajo un régimen domiciliario estricto: usa tobillera electrónica, tiene prohibido salir del área de Río de Janeiro y debió mudarse a una zona alejada tras recibir amenazas de muerte, mientras la justicia perita audios de las cámaras de seguridad.
