Un estudio publicado en la revista Nature Human Behaviour indica que las personas que no tienen pareja tienen un 80% más de probabilidades de experimentar síntomas depresivos que quienes sí la tienen.
Roberto Re, médico psiquiatra, señaló en el magazine de Ciudadano News, El Interactivo: "Nos tenemos que dar cuenta que somos seres gregarios, que vivimos en grupos y vivimos en sociedad. Nacemos dentro de una familia aunque sea uniparental o biparental y tenemos hermanos y demás. Así que el ser humano se cría en una convivencia social y se desarrolla como tal. La ausencia de eso puede provocar vacíos existenciales de repercusión significativa".
"Hay gente que vive sola y depende de la estructura psíquica porque hay personas que pueden soportar la soledad. Y hay otras que necesitan un vínculo significativo, algunos buscan una mascota, otros buscan un hobby. Sumado se va interrelacionando porque tenemos que entender que cuando la persona se aísla y lop hace profundamente puede ser un indicador de quiebre de su salud mental", analizó.
Admitió que, "las redes sociales han venido para quedarse y son una conquista significativa de la humanidad y nos permiten interconexiones maravillosas en tiempo y lugar y esto también nos comunica. Pero no sustituye la relación interrelacionar entre personas porque no solo nos ayuda en la información".
"En la calidad de información, las redes sociales, el proceso de humanización es un proceso personalísimo, en donde lo hacemos con la presencia del otro. Es decir, el otro nos devuelve la mirada, nos devuelve la escucha, nos devuelve la ternura, nos devuelve un mensaje. Podemos dialogar, discutir, podemos intercambiar opiniones. La riqueza que da la otredad siempre es altamente positiva y en el neurodesarrollo de la infancia, adolescencia y juventud suele ser imprescriptible la necesidad de un vínculo humano y que sea presente y permanentemente", opinó.
Indicó que, "toda persona va a estar confrontada a lo largo de su vida a distintas pérdidas, con distintos duelos, con distintos vacíos. Y aprender a resolverlos forma parte de la madurez psíquica, además de resolverlos tenemos que entender que hay que buscar otros horizontes. Porque la vida es un continuo permanente de cambios. Y entonces aprender a cambiar, aprender a readecuarse a las necesidades de los tiempos. De las crisis, los alejamientos naturales de los hijos".
"Tantas familias tienen sus hijos hoy en el exterior y, sin embargo, hay que adaptarse. Internet puede servir, una visita de alguno de nuestros hijos hacia sus lugares de hábitat o esperar a que lleguen una vez por año. Es bueno; sin embargo, la interrelación permanente nos construye como personas y nos da la riqueza propia de la persona que siempre es vincular y social", señaló.
Apuntó que, "todos en alguna medida nacemos solos, solteros, vivimos solteros, aunque tenemos algunos compromisos sociales y compromisos que de alguna forma nos vinculan. Pero la individualidad, la personalización, la estructura misma de la personalidad siempre es de uno mismo. Pero uno mismo tiene que también saber y entender que hay responsabilidad y corresponsabilidades que a lo largo de la vida la misma madurez, independientemente que estemos casados, con registro civil o no, bajo ciertos cánones espirituales".
"Sin embargo, siempre la responsabilidad implica una madurez y estar solo y muchas veces no comprometerse puede ser un signo de quiebre mental de una forma de compromiso, no solamente con el otro. Si no también con uno mismo, porque quien está solo muchas veces puede estar con carencias en ciertos momentos y es un dar y recibir la vida", marcó.
Apuntó que, "uno puede estar solo y tiene que aprender a estar solo, o sea, no solo hay que estar bien con los otros, porque quien no está bien solo es raro que esté bien en la compañía del otro. Hay muchas formas de combatir la soledad, leyendo un libro, siguiendo una línea de novela, estudiando, haciendo un deporte, interactuando, estudiando, trabajando".
"Hay distintas formas que nos vinculan con los demás y eso lo tenemos que tener en cuenta. El trabajo, el estudio, el desarrollo intelectual, el desarrollo social, el desarrollo que también tiene que ver con la vida psíquica. La madurez también tiene que ver un poco con ese compromiso que toda persona tiene de ser social. Los animales se agrupan en especie, los animales son gregarios, y en realidad quizás son muy inteligentes. En esto, hay distintas inteligencias que tenemos que aprender a desarrollar", concluyó.