La detención de la adolescente de 16 años acusada de asesinar de una puñalada a su novio, un joven de 21 años identificado como Santiago Nahuel López Monte, volvió a abrir el debate sobre la violencia en las relaciones adolescentes y los factores psicológicos que pueden intervenir en situaciones extremas.
La joven, identificada como M.N.N., fue encontrada en la casa de un tío en La Matanza tras permanecer varios días prófuga. Según confirmaron fuentes policiales, habría intentado ocultar su rastro y hasta modificó su apariencia para evitar ser reconocida.
El caso está en manos de un fiscal de menores, y, tal como explican los especialistas, a pesar de tener 16 años es punible. Puede recibir una condena, aunque las penas para menores de edad no superan los 10 años de prisión.
Violencia inversa y manipulación extrema: la advertencia de Beatriz Goldberg
Consultada sobre los aspectos psicológicos del caso, la psicóloga Beatriz Goldberg analizó el trasfondo emocional y familiar que podría estar detrás de este tipo de conductas.
"La realidad siempre supera a la fantasía. Estamos acostumbrados a ver violencia del hombre hacia la mujer por una cuestión física y cultural, pero también existe en la otra dirección", explicó. Según Goldberg, aunque los casos donde la agresión deriva en un homicidio son excepcionales, la violencia psicológica y física ejercida por mujeres hacia sus parejas varones existe y suele pasar inadvertida.
En relación con este crimen, la especialista remarcó que se observan indicios de manipulación extrema y transgresión a las normas, rasgos que —según sostiene— pueden tener origen en entornos familiares desordenados.
"Acá hubo un tema familiar importante. Ella dio una excusa rápida diciendo que él se había enganchado con una reja, pero enseguida se vio que había sido apuñalado. Mostró un nivel de manipulación muy alto, incluso de cinismo", apuntó.
Goldberg señaló que llamó la atención la frialdad con la que la adolescente relató la situación al personal médico y al 911. También mencionó que había escuchado chats donde la joven insultaba de manera violenta a la madre del novio, lo que anticipaba una dinámica conflictiva.
Patrones familiares y señales que no deben ignorarse
Para la psicóloga, muchos adolescentes que ejercen violencia reproducen modelos aprendidos dentro de sus propias familias.
"Generalmente vienen con marcadores previos: entornos violentos donde esa es la forma que conocen para manejarse. En casos extremos puede haber rasgos psicopáticos, aunque no podemos afirmarlo en este caso. Lo que sí se observa es una manipulación extrema, donde el otro pasa a ser un objeto", explicó.
En ese sentido, Goldberg destacó que la familia de la víctima había manifestado preocupación por la relación y había observado agresiones físicas previas.
"No se puede naturalizar que un adolescente llegue a casa rasguñado, golpeado o lastimado. Son alertas claras", indicó.
El rol de los padres y los límites en la adolescencia
Sobre cómo intervenir ante situaciones de violencia en vínculos jóvenes, Goldberg fue contundente: "Los padres tenemos la obligación de meternos cuando vemos un indicador grave. La adolescencia viene con omnipotencia: ellos creen que pueden manejar todo, que nada les va a pasar", dijo.
Recomendó estar atentos a cambios de conducta, aislamiento, justificaciones permanentes de lesiones, vínculos posesivos y comentarios despectivos dentro de la pareja.
"Hay que dialogar, buscar que abran los ojos o pedir ayuda externa. Cuando uno conoce a su hijo, el olfato suele avisar. Y ahí hay que actuar, porque lo que empieza como algo pequeño puede terminar muy mal", advirtió.
El desafío de acompañar vínculos adolescentes
Para la especialista, acompañar y supervisar las primeras relaciones afectivas es clave:
"Un hijo tiene que poder mostrar una pareja que sume, que aporte bienestar, que tenga proyectos sanos. Si aparece el miedo, la desvalorización o la violencia, ese vínculo ya está contaminado."
Goldberg remarca que, más allá de este caso puntual, es fundamental educar a los jóvenes en vínculos afectivos saludables y en identificar dinámicas tóxicas a tiempo.