Alimentos

Adiós al color tomate: la genética los da negros, púrpuras y con cualidades curativas

¿Se acabarán los tomates rojos? desarrollaron unos genéticamente modificados que pierden su tradicional color

Por Ciudadano.News

Tomates negros — NA

Para todos nosotros el tomate y el rojo son indivisibles, a partir de este fruto que aporta color, sabor y se distingue en la ensaladera a simple vista. ¿Pero que pasaría si le cambiamos el color? parte está contestado, ya que ahora los habrá negros en vez de los clásicos rojos.

Una empresa biotecnológica californiana, Norfolk Healthy Produce, diseñó una variedad genéticamente modificada del tomate que no solo le cambia el color rojo, sino que también enriquece su valor nutricional, y qua ha sido denominado tomate negro o The Purple Tomato, por las variantes cromáticas que ofrece, y el mundo de la producción está viendo como seguir, ya que se especula que pronto podría formar parte del mercado australiano, y luego del global.

Australian Broadcasting Corporation, uno de los grandes medios de ese país, informó que la compañía presentó una solicitud ante Food Standards Australia New Zealand (FSANZ), el organismo regulador de alimentos en la región, para autorizar su cultivo y comercialización en suelo australiano, y en caso de obtener un resultado favorable, la venta al público podría comenzar el próximo año, marcando un hito en la biotecnología alimentaria de Oceanía.

 

El cambio de color

 

El nuevo producto, The Purple Tomato, obtiene estas tonalidades moradas gracias a la incorporación de dos genes procedentes de flores comestibles de boca de dragón (Antirrhinum majus), que no solo modifican el aspecto sino que también permiten al fruto producir antocianinas, que son potentes antioxidantes presentes en frutas como arándanos, uvas negras, cerezas y berenjenas.

 

tomate negro

 

Los beneficios para la salud comprobados de estas antocianinas están asociadas la protección cardiovascular hasta efectos antiinflamatorios y anticancerígenos, y a diferencia de los tomates tradicionales, que contienen antocianinas solo en la piel (y en cantidades mínimas), esta nueva variedad las produce en toda la pulpa, ofreciendo así un potencial nutricional superior.

El resultado no solo es un tomate de aspecto llamativo, sino también un alimento funcional con posibles propiedades preventivas contra enfermedades crónicas, que no es producto de la casualidad, sino que viene de un proceso que comenzó hace casi dos décadas, cuando la científica británica Cathie Martin, del Centro John Innes, inició las investigaciones sobre cómo aumentar el contenido de antocianinas en cultivos comunes.

 

La experiencia de comercialización

 

Hace más de 10 años, en 2013, ya habían aparecido los primeros resultados exitosos en plantas de laboratorio, y tras años de ensayos, el tomate fue aprobado para consumo en Estados Unidos, donde los primeros casos de comercialización arrancaron hace dos años, con la firma Norfolk Healthy Produce, que ha vendido más de 100.000 cajas en el mercado estadounidense, además de 13.000 paquetes de semillas a horticultores domésticos.