La reciente actividad sísmica registrada en el volcán Tupungatito, ubicado en la cordillera de los Andes, en el límite entre Chile y la provincia de Mendoza, genera inquietud entre expertos y autoridades.
Con más de 20 sismos de baja magnitud en los últimos días, el monitoreo de este estratovolcán (volcán grande y cónico formado por capas de lava y fragmentos de roca) se intensificó para evaluar posibles riesgos y escenarios futuros.
Aumento de la actividad sísmica y monitoreo constante
Según el Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile (Sernageomin), los movimientos telúrios detectados en la zona estarían relacionados con la fractura de rocas en el subsuelo. A pesar de ello, la alerta emitida por el organismo se mantiene en "Nivel Verde", lo que indica un estado de reposo o actividad superficial leve.
El Tupungatito, con una altitud de 5.682 metros, es conocido por su constante emisión de gases y su actividad fumarólica visible en la cima, donde alberga tres lagos cratéricos con burbujeo continuo. Su última erupción significativa se registró en 1986, y desde entonces mantiene un comportamiento moderado.
Opiniones de los expertos sobre el riesgo de erupción
Los especialistas en vulcanología expresaron diferentes posturas sobre la relación entre los sismos recientes y una posible erupción. El geólogo Eduardo Morgado, de la Universidad Mayor de Chile, explica que los temblores no se han originado directamente bajo el volcán, lo que dificulta establecer una conexión directa con actividad magmática.
Por otro lado, el volcanólogo Daniel Díaz, del Instituto Milenio Ckelar Volcanes, destaca que la región de los Andes del Sur es altamente activa y que estos fenómenos deben ser seguidos de cerca, ya que podrían indicar cambios en el comportamiento del volcán.
Posibles efectos en Chile y Argentina
Aunque no se prevé una erupción inminente, las autoridades advierten sobre los posibles impactos de un evento eruptivo en la zona. Entre los principales riesgos se encuentran:
- Flujos de lava y piroclastos: aunque de alcance limitado, podrían afectar las inmediaciones del volcán.
- Lahares: en caso de que la erupción ocurra bajo el glaciar, se podría generar un rápido flujo de lodo volcánico con impacto en localidades cercanas.
- Emisión de cenizas volcánicas: dependiendo de la dirección del viento, las cenizas podrían llegar a Santiago de Chile o incluso a Mendoza, afectando la calidad del aire y la salud de la población.
Medidas preventivas y monitoreo futuro
Ante esta situación, los organismos de vigilancia volcánica continúan con un monitoreo riguroso del Tupungatito.
Las estaciones sismológicas de Sernageomin y el Observatorio Volcánico de los Andes del Sur (Ovdas) están recopilando datos en tiempo real para detectar cualquier variación significativa en su actividad.
La comunidad científica y las autoridades recomiendan mantener la atención en los reportes oficiales y seguir las indicaciones en caso de que el nivel de alerta se modifique. Aunque la posibilidad de una erupción en el corto plazo es baja, la historia geológica del volcán y su ubicación estratégica hacen que su vigilancia sea una prioridad para ambas naciones.
Con el avance de la tecnología y el monitoreo satelital, se espera mejorar la capacidad de predicción y respuesta ante futuros eventos volcánicos en la región de los Andes, brindando mayor seguridad a las comunidades cercanas.

