El dolor de pecho puede tener muchas causas, algunas leves y otras graves. Es importante reconocer las señales de advertencia y prestar atención a los síntomas que lo acompañan, por ejemplo, para evitar un infarto que pueda provocar la muerte.
Paola Courtade, cardióloga, miembro de la Federación Argentina de Cardiología, indicó en el magazine de Ciudadano News, El Interactivo: "Desde el 2021 se propuso un día para tomar conciencia acerca de lo importante que es un síntoma dolor de pecho. Lo que queremos hacer es crear conciencia. Que no hay que minimizar los dolores de pecho y acudir lo más tempranamente a la consulta. Porque eso va a disminuir el riesgo que podamos tener de infarto, una complicación cardiovascular".
"Si bien no todos los dolores de pecho son de origen cardíaco, el más complicado, si es de origen cardiaco y nos puede estar avisando que una arteria del corazón se está queriendo tapar", indicó.
Manifestó que, "hay una característica y es que el dolor es una opresión en el centro del pecho, las personas la manifiestan con la mano en garra que se llama. Puede darse en el centro del pecho, puede quedarse ahí o irradiarse hacia la boca del estómago, hacia los brazos, en el borde del brazo, hasta la mano, puede irse a la garganta y la mandíbula y puede irse a la espalda".
"Esto es lo más típico, puede acompañarse de una situación de náuseas, mareo, una sudoración muy helada. Los que tuvieron infarto lo manifiestan como una intensidad tal como si un elefante les pisara el pecho", dijo.
Y añadió: "Las mujeres tienen dolores que son más inespecíficos, a veces sí se manifiestan en la boca del estómago, otras veces se manifiestan con faltas de aire, de golpes. Súbitamente, empieza con esa sensación de falta de aire o de náuseas y siempre la mujer minimiza estos síntomas porque tenemos es concepto que generalmente el hombre es el que tiene enfermedad cardiovascular. Pero no es así, las mujeres llegan más tarde a la consulta que el hombre. Llegan más graves y tienen impactos más graves, por eso que demoran en asistir a la consulta".
"Los antecedentes familiares son muy importantes. Siempre se pregunta si hay antecedentes de primer grado, madres, padres, hermanos que hayan sufrido un infarto. Eso lo lleva a tener una predisposición, a poderlos padecer. No es obligatorio que si tuve un padre con infarto yo vaya a tener un infarto, por supuesto que ahí los factores de riesgo nos juegan una buena o una mala pasada. Si a eso le sumamos, si tenemos obesidad, somos sedentarios, tenemos hipertensión, diabetes, colesterol, vamos a tener más chances", amplió.
Recordó que, "antes esta enfermedad era como de anciano, personas muy mayores y hoy tenemos gente de 24 años con infartos masculinos, en general son hombres porque las mujeres tienen esa protección hormonal hasta que entran en la menopausia y ahí los riesgos van aumentando".
"El dolor que hemos descrito es cuando es de forma súbita y aguda, pero muchas veces hay síntomas previos, con dolores no tan intensos. Que empiezan cuando uno camina, sube una escalera. Tienen una pequeña molestia en el centro del tórax, pero frenan. Dejan de hacer la actividad y cede, ese malestar indica que el corazón puede estar sufriendo algún déficit de irrigación que no llega a tapar completamente la arteria. Pero que nos está dando aviso que algo no está funcionando", indicó.
Destacó que, "si estoy haciendo ejercicio y de golpe me duele el pecho, también es un signo que tenemos que tener en cuenta y no minimizarlo. Un electro de más no le viene mal a nadie. Es muy sencillo y accesible a la población, entonces está bien poder hacerse un electro y hacerse un análisis y poder estar tranquilos".
"Si están haciendo ejercicio y siento un malestar en el pecho, lo recomendable es que deje de hacer la actividad. No hay que minimizarlo, creer que es una mala fuerza. En ese momento imaginate que el corazón está necesitando más irrigación, más oxígeno, porque está haciendo una actividad física, porque la frecuencia cardiaca está más alta. Entonces lo que debemos hacer es frenar inmediatamente. Dolor de pecho durante el esfuerzo tiene que ser un signo de alerta para frenar la actividad física y consultar si es posible", recomenzó.
Señaló que, "el estrés es fundamental, hay estadísticas de partidos de fútbol, de mundiales en donde habían aumentado los infartos. Situaciones cargadas de mucha emoción que a la larga empiezan aumentar los factores de riesgo".
"Los niños tienen el beneficio que no tienen estas cuestiones de estrés, hipertensión, diabetes y demás, entonces es muy poco frecuente que un dolor en el pecho en un niño sea de origen cardiaco. Ellos cuando tienen dolores de pecho, la mayoría de las veces tienen que ver con el crecimiento. El tórax empieza a expandirse de una manera muy rápida y ahí es cuando les empieza a doler", completó.