En la era digital, las redes sociales redefinen la percepción de la belleza e impulsan una fuerte demanda de cirujías estéticas en todo el mundo. Argentina, en particular, se convirtió en un epicentro de esta tendencia, ocupando el quinto lugar a nivel global en el número de intervenciones estéticas realizadas en 2023, según la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS).
El cirujano plástico argentino, Luciano Catterino, explicó en el magazine de Ciudadano News, El Interactivo, que, "en general, los pacientes que consultan por cirugías estéticas lo hacen durante todo el año, aunque en verano es cuando están más libres de tiempo para poder vivir algún tipo de intervención. Pueden estar un poco más tranquilos para el reposo".
"Pero lo que quieren llegar a lograr tiene que ver con una expectativa cuando se ven frente a un espejo. Para ello es que se evalúa al paciente en términos de como se siente. Para llegar a lograr esa mejor versión, pero explicándole cuáles son los límites, que van a depender de cada cuerpo, de cada persona", dijo.
Y sentenció: "Antes de iniciar un proceso para acercarse a una posible cirugía estética, el paciente primero debe saber con qué profesional se va a atender. Si está bien formado, si pertenece a sociedades. O si tiene una capacitación constante. Porque ese conocimiento va a ayudarle a obtener un resultado armónico".
"Con respecto al tamaño de las prótesis es una herramienta más que tenemos, pero que va a depender el tamaño y la forma de la persona. Uno busca armonía en función de la altura, espalda, cintura, peso, que son los parámetros que tenemos que tener en cuenta para poder aconsejar de la mejor manera a un paciente", consideró.
Apuntó que, "porque no es cuestión de poner cualquier cosa, sino como queda algo, que sea funcional, armónico, que asegure que tendrá su calidad de vida asegurada. Que pueda hacer actividad física sin sufrir, por ejemplo, dolor de espalda".
"Un buen profesional es quien sabe decir que no. Y que sabe explicar por qué no. Que sepa que yo no le voy a hacer la operación porque no va a mejorar, al contrario, le va a hacer mal. Lo que el paciente debe saber es que antes de arriesgarse a cualquier tratamiento debe saber qué profesional lo atenderá y dónde lo operará", señaló.
Analizó que, "en el caso de los hombres hace unos 20 años que de cada 10 tratamientos entre 9 y 8 eran mujeres. Actualmente, la tendencia es que de ese número unas 6 son mujeres y 4 hombres. Si bien son mayoritarias las mujeres, los hombres se animan cada vez más a los tratamientos. Tanto de medicina como de cirugía estética".
"Esto tiene que ver conque antes a una persona de unos 60 años se la consideraba casi un anciano. Hoy una persona de esa edad es un adulto activo. Porque por su expectativa de vida, su lucro cesante, la actividad laboral hace que uno, en mayor o menor medida, cuide su estado de salud", amplió.
Y agregó: "En mi caso siempre los pacientes que llegan lo hacen conociendo quién es el doctor Catterino. Eso es muy importante sobre todo considerando los tristes casos que son de público conocimiento. Por eso es muy importante que el paciente sepa con qué profesional se va a atender. Qué le va a hacer. Qué relleno le va a colocar. Dónde lo va a operar. Todo eso va a brindar seguridad médica".
"Pasado esto, el paciente no tiene que saber detalladamente qué tratamiento se le va a hacer. Si no que, solamente tiene que ir a plantear lo que le molesta. Y la gran mayoría llega sabiendo bien lo que quiere mejorar. En general, los pacientes son muy puntuales a la hora de plantear su desánimo", acotó.
Reveló que, "yo lo que hago es primero ver su estado de salud en general. Después, frente al espejo, vemos el porqué está en el consultorio. Y hace cuánto está padeciendo eso. Entonces evalúo las emociones del paciente, mirándose en el espejo, y si está seguro o no si eso es lo que le molesta".
"Después están los casos que no son para operar y que con tecnología, con filtros, con imágenes de TikTok, dicen que quiere tal o cual cosa para si. Y es importante que sepa a esa altura que puede tenerlo, pero en forma natural, armónica. Porque en algún futuro tal vez puedan tener un problema con eso. Porque desde el punto de vista estético no va a resultar bien", completó.
Concluyó que, "sobre todo es importante que el médico muestre y explique cómo será el tratamiento. Qué prótesis va a usar, de qué marca. Y que lo va a operar en tal sanatorio. Toda esa información la tiene que tener. Ahora, yo como paciente tengo que investigar estas cosas, porque son importantes a la hora de mi cuidado personal".