Centinela de Piedra

El Aconcagua abre sus puertas con controles y nuevas exigencias de seguridad

Iván Funes Pinter, director de Áreas Protegidas de Mendoza, detalló en Círculo Político los desafíos del inicio de temporada, y explicó los nuevos controles. Habló también de un programa más estricto para las mulas de porteo.

Por Ciudadano.News

La nueva propuesta es que el control de las mulas se realice antes del ingreso al parque, ya que hacerlo en la puerta generaba complicaciones. — Web

El Parque Provincial Aconcagua, catalogado como "una atracción de escala mundial, y con un gigante que impone respeto", ha iniciado una nueva temporada. Iván Funes Pinter, director de Áreas Protegidas de Mendoza, compartió novedades del parque en Círculo Político, por Ciudadano News. El entrevistado admitió que el comienzo de su gestión en la planificación de esta temporada ha sido "bastante complejo, ya que existen muchas variables en juego" y temas que necesitan cuidado.

Iván Funes Pinter, director de Áreas Protegidas de Mendoza.

Aunque el reglamento de uso del parque sigue siendo el mismo, se han implementado ajustes en la normativa, especialmente enfocados en el programa de bienestar animal. Pinter destacó que, como estado, su función principal se centra en "el control, sobre todo el control ambiental", buscando un equilibrio en lo operativo.

Requisitos para visitantes y opciones para el turismo

La nueva normativa incluye un cambio significativo para los turistas argentinos que decidan ingresar al Aconcagua sin contratar un prestador de servicios: ahora se les exige contar con un seguro. Esta medida busca proteger a la provincia, dado que, ante una posible evacuación, la cobertura de los costos recae en el Estado si el visitante no cuenta con la prestación. Pinter aclaró que esta exigencia de seguro no aplica al argentino que va con un prestador, ya que en ese caso "la responsabilidad del turista recae en el prestador de servicio".

Se han implementado ajustes en la normativa, especialmente enfocados en el programa de bienestar animal.

Para los visitantes que solo buscan admirar la montaña, el parque ofrece diversas opciones. La más accesible es el recorrido por la Laguna de Horcones, una visita "más de disfrute" que lleva alrededor de una hora u hora y media. También está disponible el trekking diario, que habilita el ingreso por el día hasta campamentos cercanos como Confluencia. En cuanto a los ascensos, se permite subir sin contratar un guía, pero "esto requiere un requerimiento muy especial de experiencia" y está pensado solo para "montañistas muy avezados", que son una cantidad muy pequeña, estimada en unas 20 personas por temporada".

A los visitantes no argentinos se les exigirá contar con seguro de vida.

Controles más estrictos para el programa de bienestar animal

Uno de los mayores cambios normativos se concentra en el programa de bienestar animal, que ha sido reforzado tras "un inconveniente muy grande" registrado la temporada pasada. Para esta gestión, la dirección ha tomado la decisión de conformar un equipo de veterinarios contratados. "Ellos están especializados en grandes animales", aclara Funes Pinter. El objetivo principal es que el control de las mulas se realice antes del ingreso al parque, ya que hacerlo en la puerta generaba complicaciones, como la falta de luz. Este programa es "bastante más estricto", y los controles están "destinado al cumplimiento de las horas de descanso y la ausencia de lastimaduras, de lesiones, de cansancio de la mula", detalla el profesional.

Para los visitantes que solo buscan admirar la montaña, el parque ofrece diversas opciones. El trekking es una de ellas.

Finalmente, Pinter hizo hincapié en el consejo fundamental para cualquier visitante: evitar las imprudencias. El mayor inconveniente que enfrenta el Parque Provincial Aconcagua es cuando "la gente empieza a desviarse de los senderos". Por ello, el Director de Áreas Protegidas fue categórico en su recomendación: "Lo más importante -indica Funes Pinter-, es no innovar, no hacerse el explorador, y no ir por caminos que no están habilitados". La desviación de los caminos demarcados no solo genera riesgos para la persona, sino que también produce un "impacto fuera del área de uso del parque".