En un contexto en el que muchos padres se sienten desbordados por las exigencias de la vida moderna, la psicóloga Karina Abella, conversó con El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch) y brindó herramientas claves para acompañar a los hijos y fomentar su sentido de responsabilidad y autonomía desde el hogar.
Ser parte, no solo ayudar
"Nuestros hijos no nos ayudan en las tareas de la casa; son parte porque viven en la casa", destacó Abella. En su enfoque, involucrar a los niños en el mantenimiento del hogar no solo fomenta el cuidado personal, sino también una relación más consciente con su entorno. La psicóloga subrayó que esto contribuye a criar personas con hábitos saludables y una mejor administración del tiempo.
Romper con el "hotel en casa"
Según Abella, hacer que los niños participen activamente en las tareas hogareñas evita que lleguen a la adolescencia o adultez con la sensación de que "la casa es un hotel y los padres son parte del servicio". Para ella, el objetivo es enseñarles el valor del esfuerzo y del trabajo detrás de aspectos tan cotidianos como un plato de comida en la mesa: "El plato no baja del cielo; hay todo un proceso, desde la verdulería, el supermercado o la carnicería hasta la mesa, y ellos tienen que ser parte de ese proceso".
Descubriendo talentos y habilidades
La participación en las actividades domésticas también permite identificar las habilidades y preferencias de los niños. "Alguno va a preferir limpiar la cocina, otro sacar la basura, otro encargarse de la ropa. Cuando conocen el proceso completo, como que la chomba sucia debe ir al lavarropas, que este no lava solo, y que finalmente hay que guardarla limpia, comienzan a tratar sus pertenencias de otra manera", explicó.
Para la psicóloga, el involucrar a los hijos en estas actividades cotidianas no solo los ayuda a desarrollar habilidades prácticas, sino también un mayor sentido de responsabilidad hacia el hogar y las relaciones. Además, esto influye en sus decisiones sobre a quiénes invitar a su espacio personal, reflexionando sobre el impacto de sus acciones en el ambiente familiar. "Cuando los amigos se van, ellos tienen que dejar la casa en condiciones. Entonces, empiezan a pensar qué amigos quieren en la casa y cuáles no", señaló.
Con estas estrategias, la psicóloga propone un enfoque para educar niños responsables y conscientes, preparándolos no solo para contribuir al hogar, sino también para enfrentar los desafíos de la vida con mayor autonomía y madurez.
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