El secreto de la "Barbie Humana": Gastó $100.000 USD para un polémico tratamiento estético
Marcela Iglesias, la argentina radicada en Hollywood, desató una fuerte controversia al confesar que se somete a transfusiones de sangre de su propio hijo para frenar el envejecimiento.
Desde Hollywood, la argentina Marcela Iglesias, conocida mediáticamente como la "Barbie Humana", ha desatado el debate al confesar el extremo procedimiento al que se somete para combatir el paso del tiempo.
Con una inversión que ya ronda los 100.000 dólares en ocho años, Iglesias reveló que su obsesión por la longevidad la llevó a recurrir a tratamientos de vanguardia, entre los que destaca una impactante transfusión de sangre de su propio hijo de 24 años.
"Soy una especie de vampiro": El "Multigenerational Plasma Transfusionamiento"
La confesión más chocante de Marcela Iglesias es su recurrencia al "Multigenerational Plasma Transfusionamiento". "Soy una especie de vampiro", comentó la argentina, explicando que el tratamiento implica la extracción de un litro de sangre de su hijo, la cual debe ser totalmente compatible con la suya.
El polémico tratamiento al que se someten la Barbie Humana y su hijo desató la polémica
Una vez confirmada la compatibilidad, la sangre del joven es procesada y luego inyectada en ella. Este controversial procedimiento, que tiene un costo aproximado de 15.000 dólares por sesión, se realiza en una clínica especializada en Dallas, Estados Unidos.
Iglesias detalló a C5N que, a pesar de su imagen, tiene "casi muy pocas cirugías plásticas" en la cara, aunque siempre considera nuevos retoques. Su búsqueda no se limita a la sangre: también se ha sometido a tratamientos con células madre de cordón umbilical de un donante y a transferencias de grasa, también de donante, para no tener que recurrir a la liposucción personal.
Envejecer "dignamente" o la obsesión por el biohacking
Para Marcela Iglesias, esta serie de procedimientos es parte de una exigencia por mantenerse "joven por dentro". Ella se enfoca en el "biohacking", una práctica que busca mantener las células lo más jóvenes posible.
Marcela Iglesias se enfoca en el "biohacking", una práctica que busca mantener las células lo más jóvenes posible.
"Aunque a lo mejor por afuera no nos veamos tan joven, por dentro nuestro cuerpo, nuestros órganos van a seguir siendo jóvenes porque las células van regenerando", explicó. La mujer asegura haber "retrasado el envejecimiento alrededor de unos 10, 15 años" con estas técnicas.
Lejos de considerarlo una obsesión por la juventud, Iglesias lo describe como una obsesión por "envejecer dignamente, beautifully, como decimos en este país". Sus declaraciones abren un fuerte debate sobre los límites de la estética y la longevidad.