Salud

¿Qué enfermedades trata el yoga?

El yoga es mucho más que ejercicio: combina cuerpo, mente y respiración para generar cambios profundos. Descubre cómo una práctica regular puede impactar tu bienestar.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

29 Septiembre de 2025 - 10:09

Guía completa del Yoga para el bienestar.
Guía completa del Yoga para el bienestar. -

29 Septiembre de 2025 / Ciudadano News / Salud

Lo que alguna vez fue visto en Occidente principalmente como un tipo de ejercicio para mejorar la postura y la flexibilidad, hoy es recomendado por un número creciente de médicos y adoptado por organizaciones de salud como el Instituto Nacional de Salud de EE. UU. (NIH) por su valor en el cuidado de la salud. Si querés profundizar, podés leer más sobre ¿Qué es el yoga y para qué sirve?, una guía completa sobre sus principios y beneficios.

El yoga actúa de manera integral, combinando posturas físicas (asanas), técnicas de respiración (pranayama) y meditación para lograr beneficios que van mucho más allá de lo físico. Para quienes se preguntan ¿Cuál es la diferencia entre el yoga y el pilates?, la principal está en que el yoga combina cuerpo, mente y respiración, mientras que el pilates se centra más en la fuerza, estabilidad y tonificación muscular.

Descubre los beneficios del Yoga para el cuerpo y mente.
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Combatiendo enfermedades crónicas

El yoga ha demostrado ser una herramienta eficaz en el manejo de algunas de las afecciones más extendidas en la población.

  • Hipertensión: el "asesino silencioso" bajo control | La presión arterial alta, que afecta a uno de cada tres adultos en países como Estados Unidos, es un factor de riesgo para accidentes cerebrovasculares y enfermedades cardíacas y renales. A menudo, un estilo de vida estresante puede desencadenar la "hipertensión esencial", aquella sin una causa médica específica. Aquí es donde el yoga muestra su poder: la práctica de yoga con atención plena puede calmar el sistema nervioso simpático, ralentizar el corazón y enseñar a la mente y los músculos a relajarse profundamente. Investigaciones demuestran que la respiración consciente (pranayama) disminuye rápidamente la presión arterial. Se recomienda modificar ciertas posturas, como evitar inversiones sin apoyo o aquellas que compriman el diafragma, para garantizar una práctica segura.
  • Artritis: alivio para las articulaciones | Para quienes sufren de articulaciones sensibles e hinchadas, el yoga suave ha demostrado aliviar parte de este malestar. Una revisión de 11 estudios realizada por Johns Hopkins confirmó sus beneficios. En personas con artrosis de rodilla, un estudio reveló reducciones en el dolor y mejoras en la función física tras ocho semanas de clases de yoga adaptado. Asimismo, para la artritis reumatoide, investigaciones han mostrado que, aunque los niveles de dolor diario no cambian, los pacientes mejoran su capacidad para realizar actividades cotidianas y reportan tener más energía. La clave es adaptar las posturas con elementos de apoyo y la guía de un instructor que entienda las limitaciones del paciente.
  • Dolor de espalda crónico | El yoga es tan efectivo como los estiramientos básicos para aliviar el dolor lumbar y mejorar la movilidad. De hecho, el American College of Physicians lo recomienda como un tratamiento de primera línea para el dolor lumbar crónico. Sin embargo, una revisión sistemática de Cochrane señala que, aunque puede ser beneficioso, la evidencia actual no es concluyente sobre si es superior a otros tipos de ejercicio físico centrados en la espalda. La decisión de practicar yoga para esta dolencia debe basarse en la disponibilidad, los costos y las preferencias de cada persona.
  • Diabetes Tipo 2: Un aliado en el control glucémico | El yoga se presenta como una terapia complementaria muy efectiva en el tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2. La práctica regular puede mejorar el control de la glucosa en la sangre, aumentar la sensibilidad a la insulina y reducir los niveles de hemoglobina glicosilada (HbA1c). Esto se logra no solo a través del ejercicio físico, sino también mediante la reducción del estrés y la ansiedad, factores que pueden afectar negativamente el control glucémico.

Salud mental y bienestar emocional

Quizás uno de los beneficios más reconocidos del yoga es su profundo impacto en la salud mental.

  • Estrés y Ansiedad: es uno de sus efectos más potentes. Según una encuesta de los NIH, el 80% de las personas que practican yoga reportaron una reducción de sus niveles de estrés. Al activar el sistema nervioso parasimpático, el yoga induce una sensación de calma y relajación que ayuda a romper el ciclo de respuesta al estrés. Este efecto relajante también ayuda a combatir el insomnio y a mejorar la calidad del sueño.
  • Depresión: varios estudios han demostrado que quienes practican yoga con regularidad experimentan mejoras en su estado de ánimo y una disminución de los síntomas depresivos. Se cree que esto se debe, en parte, al aumento de la producción de serotonina y a la reducción de los pensamientos rumiantes característicos de la depresión. Si bien no es un sustituto de la terapia o la medicación en casos graves, se considera un complemento eficaz dentro de un enfoque holístico del bienestar mental.

Un espectro amplio de aplicaciones

La investigación sobre los beneficios del yoga abarca un campo cada vez más amplio de patologías. Estudios científicos respaldan su valor en especialidades como oncología, salud de la mujer y osteopenia.

  • Cáncer: el yoga puede ayudar a los pacientes a controlar los aspectos físicos y psicológicos de la enfermedad y su tratamiento. Un testimonio personal de una paciente de cáncer de vías biliares revela cómo la práctica le dio "fuerza y serenidad emocional para seguir con una lucha que todos sabemos que no es fácil".
  • Salud Cardiovascular: aunque los estudios son preliminares, hay evidencia de que el yoga tiene efectos favorables sobre la presión arterial diastólica y los niveles de colesterol HDL y triglicéridos, lo que podría ayudar en la prevención de enfermedades cardiovasculares.
  • Otras afecciones: la Biblioteca Cochrane también ha recopilado evidencia sobre el uso del yoga para el asma, la epilepsia, el trastorno de hiperactividad/déficit de atención (TDAH) y la esquizofrenia.

La importancia de una práctica guiada y segura

A pesar de sus múltiples beneficios, los expertos advierten que el yoga no está exento de riesgos si no se practica correctamente. Es fundamental comenzar bajo la guía de un profesor cualificado, especialmente si se padece alguna condición médica. Existen contraindicaciones y precauciones para personas con lesiones agudas, cirugía reciente, embarazo, glaucoma o problemas cardíacos. Un buen instructor sabrá adaptar las posturas a las necesidades y limitaciones de cada individuo.

En definitiva, el yoga se revela como una herramienta terapéutica integral y personalizable, capaz de ofrecer alivio y mejorar la calidad de vida de personas con una amplia gama de enfermedades, siempre como un complemento valioso al tratamiento médico convencional.

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