La llegada del tiempo cálido, la mayor exposición al sol y el aumento de las salidas sociales funcionan como un "interruptor" para la libido. Pero esto no alcanza a explicar en profundidad la relación entre deseo y calor. En El Interactivo, por Ciudadano News, la sexóloga Lola Rueda detalla de qué manera las temperaturas altas, los olores y el factor social influyen en la intimidad, destacando que el deseo es un "ADN" particular de cada persona.
"Al deseo sexual hay que nutrirlo. Esto de que la gente empieza a ir al gimnasio en primavera para estar bien en verano, el deseo sexual también hay que alimentarlo. Pero hay que ver qué es lo que te provoca deseo, es como un ADN el tema del deseo. El deseo sexual es el ADN tan particular de cada persona. Es algo único", comentó Rueda.
La Vitamina D y el impulso hormonal
Un factor clave es la vitamina D. Con los primeros calores, la gente sale más, lo que incrementa la exposición al sol. La vitamina D, a su vez, es un regulador hormonal y de la función sexual. Su aumento estimula la producción de testosterona, la hormona responsable del deseo sexual tanto en hombres como en mujeres. Este impulso biológico se combina con los efectos directos del calor, que provoca ganas de hacer cosas, salir y, por supuesto, favorece la intimidad con menos ropa.
Feromonas, olores y la personalización del deseo
Más allá de lo biológico, los factores sensoriales y sociales colaboran. El calor intensifica los olores corporales y las feromonas, que están directamente relacionadas con el deseo sexual. También el hecho de salir más a lugares como bares o terrazas potencia el "factor visual". Sin embargo, Rueda enfatiza que el deseo es un "ADN particular de cada persona". Factores universales como el calor o la vitamina D pueden ayudar a quienes ya tienen interés en la intimidad, pero no son suficientes para aquellos con un bajo deseo sexual constante. Es crucial nutrir el deseo buscando y comunicando qué es lo que excita a cada uno, ya que es un tema que funciona de "persona a persona".
"Hay algunos bailes como la cumbia, la salsa o la bachata, que creo que colaboran mucho con el deseo sexual, al acercamiento. Es una marca que hay que tener en cuenta, y es parte además del calor y la vitamina D. Todo lo que nos haga reír, que nos motiva, que nos hace bien, hace que suba la dopamina, y la serotonina también colabora", ejemplifica Rueda.

