Hábitos que drenan tu energía: consejos para un bienestar renovado
Un nuevo año trae la oportunidad de replantearnos nuestro estilo de vida.
Por Ciudadano.News
3 Enero de 2025 - 16:35
3 Enero de 2025 - 16:35
3 Enero de 2025 / Ciudadano News / Salud
El cambio de año suele ser un momento de introspección, un balance entre logros y desafíos. Mientras muchas personas optan por enfocarse en los aspectos positivos, otras se encuentran atrapadas en un estado de cansancio y negatividad, culpando a factores externos como el trabajo, las relaciones personales o la economía.
Sin embargo, según la psiquiatra Marian Rojas Estapé, parte de este desgaste podría estar relacionado con hábitos cotidianos que contaminan nuestra mente y cuerpo, limitando nuestra energía y bienestar.
El descanso nocturno no es un lujo, es una necesidad biológica. Dormir al menos siete horas por noche es clave para regenerar el cuerpo y garantizar un estado mental óptimo. Sin embargo, muchas personas se conforman con cuatro o cinco horas, o incluso normalizan el insomnio, lo cual, según Rojas Estapé, es un error grave. Dormir poco no solo reduce la energía diaria, sino que también afecta la memoria, la concentración y el sistema inmune.
El caos en nuestro entorno no es solo un problema visual; tiene consecuencias más profundas. Según la experta, el desorden afecta el sistema inmunológico, aumenta la dispersión mental y dificulta mantener la armonía interna. Incluso quienes afirman sentirse cómodos en el desorden no alcanzan el mismo nivel de tranquilidad que quienes priorizan el orden.
El movimiento es vida, y el sedentarismo es un obstáculo para un buen estado físico y mental. La psiquiatra señala que la falta de actividad física reduce la producción del factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), una sustancia esencial para procesos como el aprendizaje y la memoria. La ciencia respalda que quienes llevan una vida sedentaria tienden a sentirse más cansados.
La dieta no solo influye en el peso, sino en nuestra salud general y energía. Una alimentación basada en productos ultraprocesados, grasas saturadas y azúcares no solo afecta el cuerpo, causando enfermedades como la diabetes tipo 2 o la artritis, sino que también genera inflamación que impacta negativamente en nuestra vitalidad.
Los pensamientos negativos reiterativos, conocidos como pensamientos rumiantes, son una carga para la mente y el cuerpo. Según Rojas Estapé, el 90 % de las preocupaciones nunca se materializan, pero generan un impacto físico real, desde aumento del cortisol hasta problemas cardiovasculares. La clave está en cómo nos hablamos a nosotros mismos y en aprender a desafiar esos pensamientos automáticos.
Al identificar estos hábitos nocivos y adoptar cambios positivos, no solo podés mejorar tu energía y bienestar, sino también afrontar los desafíos del año con una actitud renovada. Empezar por acciones simples, pero consistentes es la clave para construir una vida más plena y equilibrada. ¿Qué mejor momento para empezar que ahora?