¿Cortar las uñas a diario? La ciencia revela por qué podría ser un error
El exceso de cuidado puede tener efectos negativos.
Por Ciudadano.News
3 Enero de 2025 - 19:11
3 Enero de 2025 - 19:11
3 Enero de 2025 / Ciudadano News / Salud
Aunque mantener las uñas prolijas es una práctica común, un hábito aparentemente inofensivo podría tener consecuencias negativas si no se realiza de manera adecuada. Un reciente estudio publicado en la revista Physical Biology revela que cortar las uñas incorrectamente genera tensiones residuales que alteran su estructura, afectando tanto su forma como su salud.
El crecimiento y la forma de las uñas dependen de un delicado equilibrio entre tensiones mecánicas y adhesivas. Según los investigadores Cyril Rauch y su equipo de la Universidad de Nottingham, cualquier alteración en este balance puede provocar deformaciones graves.
Las uñas están adheridas al lecho ungueal mediante estructuras microscópicas que funcionan como un "trinquete", permitiendo su crecimiento y deslizamiento hacia adelante. Si este sistema de adhesión es perturbado, por ejemplo, con cortes irregulares o excesivamente curvados, las tensiones acumuladas pueden modificar la forma de la uña con el tiempo.
Cuando el equilibrio entre la tensión de crecimiento y la adhesión se ve comprometido, ya sea por un crecimiento desigual, cortes mal realizados o factores metabólicos, pueden surgir patologías como:

Los científicos recomiendan optar por formas rectas o parabólicas al recortar las uñas para evitar tensiones perjudiciales. Según Cyril Rauch:
"Es sorprendente lo que las personas hacen en nombre de la estética. Pero un mal corte puede amplificar las tensiones y desencadenar enfermedades graves".
El estudio encontró que las uñas más grandes y planas, como las del dedo gordo del pie, son más propensas a sufrir tensiones residuales, lo que explica por qué las uñas encarnadas son comunes en esta área.
No solo el corte incorrecto puede generar problemas; otros factores también contribuyen:
La investigación también tiene implicancias en la medicina veterinaria, especialmente en el cuidado de cascos de animales de granja como vacas, caballos y ovejas. Cyril Rauch destaca que las mismas tensiones residuales que afectan las uñas humanas también se aplican a los cascos, lo que puede causar dolor y patologías en los animales.
La mala salud de los cascos en animales puede impactar negativamente en la producción agrícola y ganadera. Este hallazgo subraya la necesidad de desarrollar métodos basados en evidencia científica para prevenir y tratar estos problemas.
"Comprender la física detrás de los cascos es esencial para sostener la agricultura y garantizar una alimentación global sostenible", concluyó Rauch.