"El retinoblastoma es el cáncer ocular más frecuente en la infancia", según explicó la oftalmóloga Ana Santos en El Interactivo. Detectarlo a tiempo es clave: entre el 94% y el 98% de los casos tiene cura. Una de las señales más reveladoras aparece en las fotos con flash: mientras que el reflejo rojo es señal de normalidad, un brillo blanco, plateado o grisáceo en la pupila es motivo de consulta urgente.
Otras señales de alerta incluyen la desviación de un ojo (estrabismo), la hinchazón persistente de un párpado o la asimetría en el tamaño ocular. Los especialistas insisten en realizar controles oftalmológicos tempranos, especialmente entre los 18 meses y los 5 años, para salvar no solo la visión, sino la vida del niño.