La Cámara Federal de Casación Penal confirmó que el Gobierno de Javier Milei continuará como parte querellante en la causa que investiga a Martín Insaurralde por enriquecimiento ilícito, tras su lujoso viaje de octubre de 2023 a Marbella con la modelo Sofía Clerici, el episodio que detonó el Yategate.
Según informaron fuentes judiciales, el máximo tribunal penal rechazó la presentación de Insaurralde y de su exesposa, Jésica Cirio, quienes argumentaban que, tras un decreto del Poder Ejecutivo que limitaba la actuación de la Unidad de Información Financiera (UIF), el organismo debía ser apartado de todos los expedientes.
Los magistrados Gustavo Hornos y Javier Carbajo desestimaron el planteo: "No se trata de una sentencia definitiva ni de un auto que ponga fin a la acción", resolvieron. El camarista Mariano Borinsky votó en disidencia al considerar que el decreto sí alcanzaba a causas previas.
Los gastos del viaje y el corazón del escándalo
En la investigación se determinó que el viaje que Insaurralde realizó con Clerici a bordo del yate Bandido costó 41.087,65 euros y 8.189,30 dólares. Allí se los vio brindando con champagne y exhibiendo artículos de lujo, incluso en plena campaña electoral de 2023.
Los fiscales Sergio Mola y Diego Velasco solicitaron la indagatoria del exfuncionario al considerar que no puede justificar su patrimonio con sus ingresos estatales. Este punto quedará aclarado con un peritaje contable ordenado por el juez federal Luis Armella, que estará a cargo de expertos de la Corte Suprema.
El patrimonio que no cierra y las sospechas de testaferros
La acusación señala que Insaurralde posee:
- Dos lotes en Fincas de San Vicente Club de Chacras
- Una vivienda de 841,76 m²
- Una pileta de 73,40 m²
- Una casa en Lomas de Zamora
- Dos autos de alta gama
- Una cuenta bancaria con $8.620.967
- 75 viajes al exterior por un total de 71.280 dólares, sólo uno oficial
La Fiscalía remarcó: "Si tomáramos en cuenta sus salarios como funcionario público entre 2021 y 2023, el monto no superaría los $20 millones, una cifra que contradice los gastos detectados".
Además, fueron imputados como presuntos testaferros su exmujer Carolina Álvarez, dos de sus hijos, un sobrino y un excontratista municipal.
La defensa y el intento de justificar el nivel de vida
Insaurralde presentó un escrito en el que adjudicó su nivel de vida a ingresos de Jésica Cirio y a una supuesta donación de 200.000 dólares realizada por su expareja. Sin embargo, los fiscales consideran que esas explicaciones no alcanzan para justificar la magnitud del patrimonio investigado.

