El Gobierno nacional tomó una decisión clave al desplazar a Ignacio Yacobucci, quien hasta hoy ocupaba la presidencia de la Unidad de Información Financiera (UIF). Mariano Cúneo Libarona, ministro de Justicia y responsable de su nombramiento, comunicó la medida tras meses de críticas que cuestionaban la gestión técnica del exfuncionario y sus polémicos viajes internacionales en primera clase.
En su lugar, asumirá el fiscal federal Paul Starc, un profesional de amplia trayectoria en la lucha contra el crimen organizado y el lavado de activos.
Críticas acumuladas: entre la gestión técnica y los vuelos de lujo
La salida de Yacobucci se aceleró después de un controvertido intento de viaje a Paraguay, programado para finales del año pasado. Según trascendió, el presupuesto de más de 10 mil dólares incluía boletos en primera clase y una comitiva considerada excesiva. Fuentes oficiales calificaron este incidente como "la gota que rebalsó el vaso".
Sin embargo, el descontento no se limitaba a sus gastos. Su desempeño técnico también había sido cuestionado, especialmente en el manejo de causas de lavado de dinero y narcotráfico. En algunos casos, la UIF se retiró de procesos contra grandes acusados, mientras que en otros apuntó a comerciantes por montos menores, desviando su enfoque de los objetivos estratégicos.
"La actuación de Yacobucci dejó mucho que desear en áreas clave, como la prevención del financiamiento del terrorismo y la cooperación internacional", señalaron fuentes del Ministerio de Justicia. Estas deficiencias llevaron a que fuera relegado en el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), organismo internacional que monitorea el cumplimiento de estándares antilavado.
Un reemplazo con experiencia en casos complejos
El fiscal federal Paul Starc, quien asumirá el liderazgo de la UIF, es un profesional con más de 35 años de experiencia en el ámbito judicial. Inició su carrera en 1988 y ha ocupado cargos clave, como subsecretario de Investigaciones e Inteligencia Criminal del Ministerio de Seguridad bonaerense.
Starc es reconocido por su capacidad para gestionar investigaciones complejas y fomentar la colaboración entre agencias judiciales, habilidades que se consideran fundamentales para reposicionar a la UIF tras los cuestionamientos recientes.
"Se necesita un liderazgo técnico sólido para implementar las medidas que exige el GAFI y recuperar la credibilidad de la UIF", indicaron fuentes oficiales.
Un organismo bajo la lupa
Durante su gestión, Yacobucci enfrentó críticas por el uso político de la UIF, que habría actuado como querellante en causas coyunturales, dejando de lado investigaciones estratégicas. Además, se observó una baja emisión de Reportes de Operaciones Sospechosas (ROS) en sectores de alto riesgo, como el financiero e inmobiliario, y una limitada cooperación internacional efectiva, a pesar de sus múltiples viajes.
Con la llegada de Starc, el Gobierno busca fortalecer un organismo clave en la lucha contra el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo, retomando su enfoque técnico y estratégico.

