El escándalo institucional que se desató este fin de semana por la exclusión de la vicepresidenta Victoria Villarruel del acto encabezado por el presidente Javier Milei en la Exposición Rural de Palermo sumó este lunes un nuevo capítulo. Luego de 48 horas de silencio, Villarruel rompió el hermetismo con un mensaje en redes sociales en el que saludó a la Gendarmería Nacional en su día, en lo que fue interpretado como una reaparición con alto contenido político y simbólico.
"Centinelas de la Patria", escribió la vicepresidenta en alusión a la fuerza de seguridad, a la que reconoció por "preservar el territorio nacional y la intangibilidad del límite internacional". Además, envió "un fuerte abrazo" a sus integrantes, con una mención especial a los héroes de Malvinas del Escuadrón Alacrán y a los caídos en cumplimiento del deber.
El mensaje no pasó desapercibido. No solo porque representa la primera manifestación pública de Villarruel tras el episodio del sábado en La Rural, sino porque marca su posicionamiento en medio de una interna cada vez más evidente dentro del oficialismo.
No autorizaron el ingreso a Villarruel
El hecho que encendió las alarmas ocurrió el sábado, cuando Villarruel y su comitiva fueron impedidos de ingresar al predio de Palermo, pese a haber sido invitada institucionalmente. Según trascendió, desde el círculo íntimo de la vicepresidenta, el área de Protocolo de Presidencia no autorizó los ingresos correspondientes, lo que en los hechos significó una exclusión del acto donde Milei realizó importantes anuncios económicos.
El presidente aprovechó su discurso ante el público del sector agroindustrial para vetar formalmente la ley sancionada por el Congreso que aumentaba las jubilaciones y anunció una baja en las retenciones para sectores clave como la soja, el maíz, la carne, el sorgo y el girasol. "Estas retenciones se mantendrán bajas mientras yo esté en el gobierno", aseguró Milei, en un guiño directo al corazón del campo.
Sin embargo, el contenido del acto quedó en parte opacado por el tratamiento que recibió la vicepresidenta. El incidente desató una ola de versiones y especulaciones, que se intensificaron luego de que el diputado oficialista José Luis Espert señalara públicamente que Villarruel "está fuera del proyecto".
La frase de Espert no hizo más que confirmar lo que ya se percibe en los pasillos del poder: que la relación entre Milei y Villarruel atraviesa uno de sus momentos más frágiles desde el inicio de la gestión. El entorno de la vicepresidenta no oculta su malestar con el trato que recibe de Casa Rosada y denuncia un intento de vaciamiento político de su figura.
Por el momento, Villarruel eligió el silencio mediático y la moderación institucional, aunque sus gestos siguen enviando señales. Su respaldo público a una fuerza de seguridad como Gendarmería —una institución que representa buena parte de su base de apoyo— es una manera de reforzar su perfil propio y de recordar que mantiene peso político por fuera del Ejecutivo.
Mientras tanto, la interna libertaria continúa escalando, con episodios que ya dejan de ser sutiles y empiezan a mostrar grietas cada vez más difíciles de ocultar.
Con información de NA

