Tedeum en la Catedral: gestos tensos entre Javier Milei, Jorge Macri y Victoria Villarruel
La ceremonia religiosa expuso las fracturas internas del Gobierno y el mensaje de la Iglesia no pasó desapercibido: fuerte crítica a la desigualdad social.
El Presidente participó de la ceremonia religiosa en la Catedral de Buenos Aires, donde evitó saludar al jefe de Gobierno porteño y tampoco cruzó palabras con su vicepresidenta. El arzobispo García Cuerva pidió por una Argentina más justa y con jubilaciones dignas.
El tradicional Tedeum del 25 de Mayo no fue solo una ceremonia religiosa, sino también un acto político cargado de silencios incómodos, gestos elocuentes y señales de una tensión interna en aumento.
El presidente Javier Milei participó junto a su gabinete del acto en la Catedral Metropolitana, pero su comportamiento durante el ingreso al templo no pasó desapercibido: ignoró por completo al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y evitó todo contacto con su vicepresidenta, Victoria Villarruel.
El momento quedó registrado en la transmisión oficial. Al descender del vehículo presidencial, Milei caminó con la mirada fija hacia el interior de la Catedral, pasando de largo ante la fila de funcionarios que lo esperaban. La mano extendida de Macri quedó sin respuesta, generando un gesto de incomodidad visible. "Fue un desaire absoluto", señalaron fuentes cercanas al jefe de Gobierno.
Por su parte, Villarruel se ubicó dentro de la Catedral, pero no hubo cruce de miradas ni saludo alguno con el mandatario. Según testigos del evento, el clima entre ambos fue "tenso y distante". Este fue el primer encuentro cara a cara desde el 1 de marzo, cuando también protagonizaron un momento frío durante la apertura de sesiones del Congreso Nacional.
Mensaje de la Iglesia
La homilía del arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, no esquivó la realidad del país. Desde el púlpito, lanzó un mensaje directo a la dirigencia política.
El mensaje resonó como una crítica clara a las políticas del Gobierno nacional, en medio de una crisis económica que golpea especialmente a los sectores más vulnerables. García Cuerva pidió que "no se naturalicen la pobreza ni la exclusión" y llamó a recuperar "el sentido de comunidad que alguna vez nos unió".
Mientras tanto, en declaraciones desde Pilar, Ricardo Alfonsín también apuntó contra el Presidente. "Milei no es antisistema. Representa lo peor del capitalismo salvaje", afirmó el embajador argentino en España, marcando diferencias ideológicas profundas con el rumbo actual del país.
La ceremonia religiosa fue además la primera que se realiza desde el fallecimiento del papa Francisco, lo que le otorgó una carga simbólica adicional. Milei fue recibido por el propio arzobispo al ingresar a la Catedral, pero todo lo demás pareció estar teñido por la frialdad y la distancia.