El reciente anuncio del ministro de Desregulación del Estado, Federico Sturzenegger, causó un gran revuelo en la industria cinematográfica argentina al comunicar la eliminación de un impuesto que afectaba a las salas de cine. En un tono enérgico y con una dosis de ironía, Sturzenegger afirmó que el país estaba ante "el momento de recuperar lo que el INCAA nos robó", en una referencia directa a la Resolución 2114/11 que, hasta ahora, obligaba a los cines a pagar un impuesto por cada película proyectada.
"Es momento de revancha del espectador": la eliminación del impuesto
Sturzenegger no dudó en usar referencias cinematográficas para reforzar su postura. "Un engaño superior a cualquiera que Gastón Pauls pudiera hacerle a Ricardo Darín. Es la maldad que acecha", expresó en su discurso, destacando lo que consideró un acto de "engaño" y "robo" por parte del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA). El ministro insistió en que, aunque no se trataba "del robo del siglo", llegó el momento de corregir lo que había sido una carga injusta para los exhibidores de cine. "Federico Luppi sonreiría", cerró, aludiendo al mítico actor y su icónica sonrisa en la pantalla grande.
Con la firma de la resolución 48/25, que elimina el gravamen impuesto, se abre una nueva etapa para la industria del cine nacional. Este cambio representa un alivio significativo para los exhibidores, quienes ahora pueden respirar tranquilos sin el peso de una tasa que afectaba su rentabilidad.
Subsidios, nuevos topes y la Cuota de Pantalla
Pero la movida de Sturzenegger no se limitó sólo a la eliminación del impuesto. Con la publicación en el Boletín Oficial de la Resolución 50/2025, el Gobierno también presentó nuevos límites y montos para los subsidios que se destinan a la producción de películas argentinas. A partir de ahora, el "costo reconocido de una película nacional de presupuesto medio" será de $300.000.000, un incremento considerable con respecto a los $105.000.000 anteriores. Este ajuste refleja la nueva dinámica del sector audiovisual y busca dar mayor protagonismo a las producciones nacionales.
En cuanto a los subsidios, se establecieron diferentes topes según el tipo de producción. Las películas de animación podrán acceder hasta el 43% del costo reconocido, las de ficción hasta el 34%, y los documentales hasta el 17%. Una estrategia clara para potenciar el desarrollo de contenidos de calidad en estos distintos géneros.
La Resolución 48/2025 también trajo consigo la implementación de la 'Cuota de Pantalla', que establece porcentajes obligatorios de exhibición para las películas nacionales. Los exhibidores deberán proyectar películas nacionales en un mínimo de dos funciones diarias durante toda la semana cinematográfica, en ciudades con más de 100,000 habitantes. En localidades menores, bastará con una función diaria.
El nuevo camino del cine argentino
El Gobierno se muestra firme en su compromiso por fortalecer la industria del cine nacional, con la misión de fomentar la "innovación, profesionalización y calidad en cada etapa de la producción audiovisual". De esta manera, buscan un sector más competitivo, moderno y sustentable que pueda conquistar nuevos mercados globales, sin perder su esencia cultural.
El cine argentino se enfrenta a un panorama transformado. Con la eliminación del impuesto y la redefinición de los subsidios, los productores y exhibidores tienen nuevas oportunidades para llevar sus historias a más pantallas, mientras que el público, finalmente, ve una "revancha" por parte de los espectadores ante lo que algunos califican como un obstáculo innecesario.