El inicio del juicio oral y público por la causa conocida como "Cuadernos de las Coimas", fijado para este jueves 6 de noviembre, encuentra a Paul Starc, titular de la Unidad de Información Financiera (UIF) y querellante en el proceso, defendiendo una postura inquebrantable: la corrupción no se negocia ni se monetiza.
En una entrevista para una radio porteña, Starc remarcó el compromiso del organismo que encabeza de llevar la causa hasta la condena y el decomiso de bienes, oponiéndose a la figura de la "reparación integral" que propusieron decenas de empresarios imputados.
El Tribunal Oral Federal N° 7, a cargo del debate, ya había rechazado el ofrecimiento económico millonario por parte de los acusados para extinguir la acción penal, una decisión que la UIF, a través de Starc, había impulsado con firmeza.
"Quiero dejar en claro lo siguiente: el dinero va a volver a las arcas del Estado. No será ahora, ya, pero lo será cuando se condene y se decomisen todos los bienes que ya se encuentran cautelados", afirmó el funcionario.
Y enfatizó la dicotomía: "No se trata de una cosa o la otra, se trata de las dos. Condena y decomiso, recuperando así los fondos provenientes de actos ilícitos, como así lo prevé nuestro Código Penal".
Un mensaje institucional: el rol de la UIF
Starc se mostró categórico al definir la posición de la UIF: "A mí me pagan por ser presidente de la UIF y defender al Estado. Mi rol es muy claro. Hablaría mal de mí si aflojara por tener el establishment en contra".
Este señalamiento apunta directamente a los principales empresarios del país que están sentados en el banquillo de los acusados, muchos de los cuales se acogieron a la figura del "arrepentido" y propusieron las compensaciones económicas rechazadas por el tribunal a instancias de la fiscalía y la UIF.
El titular del organismo antilavado sostuvo que aceptar esos acuerdos hubiese significado "mercantilizar la corrupción" y enviar un mensaje letal a la sociedad.
La complejidad y la extensión del juicio -que involucra a 75 imputados y más de 600 testigos- no son, para el querellante, una excusa para la impunidad.
"La duración del proceso no habilita la impunidad. Que un juicio sea complejo o extenso no justifica extinguir la acción. Exige más compromiso institucional", argumentó en ese sentido.
"La corrupción política y empresarial se necesitan entre sí"
Otro de los puntos centrales que abordó Starc en el diálogo radial fue la dinámica simbiótica entre la corrupción pública y la privada, un fenómeno que la causa "Cuadernos" ha expuesto como pocas veces.
"La causa reveló, como pocas veces en la historia reciente, la promiscuidad entre la corrupción política y la corrupción empresarial", señaló.
Consultado sobre la alegada victimización de los empresarios que, como "arrepentidos", adujeron haber pagado coimas bajo extorsión del exfuncionario Roberto Baratta, Starc fue contundente: "Es que siempre hay uno que da y uno que recibe. Uno pide y el otro acepta. Son necesarios; uno se necesita al otro".
Y agregó, quitando peso a las justificaciones de los imputados: "Somos personas civilizadas. Nos pueden apretar. Pero yo tengo que denunciar el apriete a la Justicia. No es excusa".
El juicio, que se estima durará varios años, representa para Paul Starc y la UIF una oportunidad histórica de establecer un precedente.
"Tal vez, sería bueno que este caso sea un aprendizaje para todos", concluyó, ratificando la solidez de los elementos probatorios y la convicción de recuperar los activos provenientes del delito para el patrimonio estatal, pero solo como consecuencia de una condena, y no como moneda de cambio para la absolución.

