Los gobernadores que forman parte del espacio Provincias Unidas mantuvieron un encuentro en Río Cuarto, Córdoba, con el objetivo de "fortalecer" su postura en defensa de "nuestras provincias" frente a las decisiones del Gobierno nacional.
La reunión, encabezada por Martín Llaryora, Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y el correntino Gustavo Valdés, y que incluyó la participación del gobernador jujeño, Carlos Sadir, representó una señal clara hacia el Ejecutivo luego del veto a la ley que regulaba la distribución de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), una medida que "demuestra una vez más la urgencia de un diálogo sincero y responsable con las provincias".
Mediante un mensaje publicado en su cuenta de X (antes Twitter), Sadir subrayó que es fundamental que se escuche a las provincias, "no por nosotros sino por nuestra gente. Nuestras provincias no pueden seguir siendo relegadas. Vamos a defender los recursos que le corresponden a nuestros ciudadanos. Provincias Unidas es escucharnos, es un frente serio, democrático y federal".
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, llamó a respaldar un "proyecto político que preserve lo que se hizo bien y cuide el futuro del campo, la producción, el petróleo, el litio y el gas". Referente del radicalismo, fue de los primeros en pedir que sea el propio Presidente quien convoque al diálogo y dejó una advertencia de cara al escenario electoral: "No tenemos que volver atrás para que no se envalentone el kirchnerismo".
Una convocatoria en defensa del federalismo y la estabilidad
La principal inquietud de los mandatarios gira en torno a la protección de los recursos que "corresponden a nuestros ciudadanos". El reciente veto presidencial a la norma que disponía el reparto de los ATN actuó como disparador para esta nueva muestra de unidad entre distritos, ya que lo interpretan como un gesto de cierre al diálogo y de voluntad de sostener el manejo discrecional de los fondos por parte del Gobierno nacional.
El encuentro se llevó a cabo en un contexto de tensión creciente entre las administraciones provinciales y el Gobierno, debido a recortes presupuestarios y otras decisiones que han impactado en la capacidad de gestión de los gobernadores. Ante ese panorama, la articulación de estas voces busca constituir un bloque con mayor peso político a la hora de negociar con la Casa Rosada y de resguardar los intereses de sus comunidades.