El Gobierno de Javier Milei avanza con una estrategia de determinación política al evaluar la extensión de la convocatoria a sesiones extraordinarias desde diciembre hasta finales de febrero.
Esta decisión busca asegurar la actividad del Congreso durante todo el verano, eliminando el receso formal para garantizar la aprobación de las reformas que el Presidente considera esenciales para el futuro del país.
Según trascendió, el plan divide el trabajo: mientras la Cámara de Diputados se enfocará en lograr la media sanción del Presupuesto 2026, el Senado tendrá una agenda cargada con proyectos de alto impacto. Entre ellos se destacan el nuevo Código Penal, que endurecerá penas y buscará reordenar la política de seguridad, y la modificación a la Ley de Glaciares.
Oficialismo avanza con reformas económicas y ambientales
Este último proyecto, impulsado por provincias mineras, es crucial para desbloquear inversiones al buscar revisar la protección del ambiente periglaciar. La extensión de las sesiones extraordinarias también permitirá abordar la reforma tributaria y las modificaciones educativas, demostrando la firmeza del oficialismo en no detener la marcha legislativa.
Aunque la oposición espera un breve parate en enero, la voluntad de la Casa Rosada es firme: evitar demoras y capitalizar la ventana de verano para sancionar las leyes que permitan la reactivación económica y el cambio de rumbo prometido.
