El Senado convirtió en ley el nuevo Régimen Penal Juvenil, estableciendo la baja de la edad de imputabilidad a los 14 años. La iniciativa fue aprobada con 44 votos afirmativos frente a 27 en contra, tras una sesión que se extendió por más de siete horas.
Con esta sanción, el oficialismo logra uno de sus objetivos centrales en materia de seguridad, argumentando la necesidad de actualizar una normativa con décadas de vigencia. Tras este triunfo legislativo, el Gobierno buscará ahora avanzar con el tratamiento de la reforma laboral en la Cámara Alta.