Santilli asume como ministro del Interior y el Gobierno acelera el diálogo con los gobernadores
En diálogo con Sin Verso, el analista político Carlos Germano destacó que la designación de Santilli marca una nueva etapa de profesionalización y consolidación del Gobierno nacional.
En diálogo con Sin Verso, el analista político Carlos Germano interpretó la reciente asunción de Diego Santilli como ministro del Interior como una señal de profesionalización del Gobierno nacional y un intento de consolidar el poder político tras el triunfo electoral. Según Germano, el oficialismo "aprendió de los errores" y ahora apuesta a una gestión más ordenada para impulsar el Presupuesto 2026 y las reformas estructurales que el presidente Javier Milei planea enviar al Congreso.
"Después de un año o cuatro meses de derrota tras derrota, el Gobierno entendió que debía hacer las cosas con más profesionalismo. En ese escenario, la demora en la jura de Santilli permitió sacar un dictamen de mayoría en la comisión de Presupuesto y Hacienda", explicó Germano.
El analista sostuvo que Santilli llega empoderado, con respaldo político y capacidad de negociación con los gobernadores, senadores y diputados, un rol que lo acerca a los viejos ministros del Interior con peso político, como Antonio Tróccoli o Carlos Corach. "Estamos frente a un ministro del Interior con volumen político, algo que hacía tiempo no veíamos", afirmó.
Un Gobierno empoderado y una oposición en búsqueda de rumbo
Para Germano, el triunfo electoral nacional cambió la correlación de fuerzas dentro del oficialismo y dejó a la oposición en una etapa de reacomodamiento.
"El Gobierno quedó empoderado y las fuerzas opositoras todavía buscan un eje, un norte. En el PJ, por ejemplo, hay mucho movimiento interno y una necesidad de redefinir liderazgos", analizó.
En ese contexto, destacó la nueva estructura de poder dentro del Ejecutivo, con figuras clave como Patricia Bullrich, Manuel Adorni y el propio Santilli, a quienes el presidente y Karina Milei les habrían dado "carta blanca para moverse políticamente".
Negociación con gobernadores y compromiso con Estados Unidos
Consultado sobre las perspectivas de diálogo con las provincias, Germano señaló que, en general, los gobiernos locales "terminan alineándose con los gobiernos nacionales empoderados".
"En las provincias siempre terminan alineados, sobre todo cuando el Gobierno nacional está fuerte. No es casual que Santilli ya haya tenido reuniones con gobernadores del PRO y con otros de distinto signo político, como el de Catamarca", apuntó.
El analista también recordó que el Gobierno mantiene compromisos con Estados Unidos y el Fondo Monetario Internacional, donde se le exigió avanzar en consensos internos y garantizar la estabilidad institucional del Parlamento. "Hay un pedido claro de que el Congreso no se desborde, y eso requiere diálogo político, algo que Santilli está en condiciones de hacer", añadió.
Bullrich y Santilli, los nuevos polos de poder
Germano remarcó que tanto Patricia Bullrich como Diego Santilli se consolidaron como dos figuras con poder real dentro del Gobierno.
"Bullrich ya actúa como jefa de bloque en el Senado y Santilli logró revertir la derrota en la provincia de Buenos Aires, dejando a un peronismo grogui y sin conducción clara", sostuvo.
Finalmente, el analista consideró que la fortaleza política del oficialismo tras los últimos comicios podría permitirle avanzar en acuerdos clave antes de fin de año: "Hay un aire nuevo en la Casa Rosada. Si el Gobierno mantiene este rumbo y sostiene a Santilli empoderado, puede lograr acuerdos históricos con las provincias y el Congreso".