En el marco de una profunda reestructuración del sistema de salud público nacional, el Gobierno dispuso la eliminación del Instituto Nacional del Cáncer (INC) y del Instituto Nacional de Enfermedades Cardiovasculares (INEC). Además, se creó la Administración Nacional de Establecimientos de Salud (ANES), que gestionará de manera centralizada cinco hospitales nacionales.
La medida será oficializada mediante un decreto que forma parte de un paquete de reformas publicado antes del vencimiento de las facultades delegadas otorgadas por la Ley Bases. Según el Gobierno, el objetivo es aumentar la eficiencia, reducir duplicaciones administrativas y mejorar la coordinación.
El Instituto Nacional del Cáncer no desaparecerá completamente, sino que se transformará en una unidad organizativa dentro del Ministerio de Salud. Por su parte, el INEC será eliminado por completo, ya que nunca fue puesto en funcionamiento y solo existía en el plano normativo, según fuentes oficiales.
Fuentes del Ministerio de Salud indicaron que se trata de una "transformación en una unidad organizativa interna del propio Ministerio, integrando sus funciones a la estructura de la Secretaría de Gestión Sanitaria".
"Con esta decisión, el Estado Nacional refuerza la capacidad técnica del Ministerio en materia oncológica, evitando duplicaciones administrativas y permitiendo una mayor articulación entre las estrategias de prevención, tratamiento, investigación y acceso a medicamentos para el cáncer, todo bajo un mismo mando", explicaron desde la cartera de Mario Lugones.
La ANES centralizará la administración de los hospitales nacionales
La ANES, el nuevo organismo creado, centralizará la gestión de cinco hospitales: Baldomero Sommer, Alejandro Posadas, Ramón Carrillo, Laura Bonaparte y el Instituto de Rehabilitación Psicofísica del Sur. Cada uno mantendrá su dirección médica, pero dependerá funcionalmente de la nueva agencia, que estará a cargo de Diego Masaragian, actual director de Hospitales en el Ministerio.
Más restructuración
El paquete también incluye la disolución del Instituto Nacional de Medicina Tropical —cuyas funciones se trasladarán al Instituto Malbrán—, la eliminación de las Delegaciones Sanitarias Federales y la prohibición de crear nuevos hospitales SAMIC, aunque los existentes, como el Garrahan, El Cruce, Favaloro y el de Cuenca Alta, mantendrán su estatus jurídico actual, con participación compartida entre Nación y provincias.
Desde el Gobierno, aseguran que los cambios se dan en el marco de un Plan de Eficiencia de Hospitales Nacionales y que las reformas permitirán detectar irregularidades y mejorar la eficiencia del gasto público.
Sin embargo, sectores sanitarios expresaron preocupación por la pérdida de estructuras especializadas en enfermedades de alta complejidad y de alta prevalencia, como el cáncer y las cardiovasculares.
Con información de MinutoUno
