Reglas claras
La reforma de la Ley de Glaciares busca eliminar la "incertidumbre jurídica" que hoy frena proyectos clave en la cordillera. Según Guillermo Pensado, geólogo y titular de CAMEM, el objetivo no es desproteger el agua, sino definir con claridad qué es el ambiente periglaciar.
La ambigüedad actual de la ley impide planificar inversiones a largo plazo no solo en minería, sino también en centros de esquí, hotelería de alta montaña y obras de energía. Una normativa más precisa permitiría que la infraestructura de alta montaña se desarrolle bajo reglas claras, garantizando la preservación del recurso hídrico y la transparencia para todos los argentinos.
