El escenario legislativo para 2026 comienza a definirse con un movimiento de alto impacto político. Patricia Bullrich, jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza (LLA), confirmó que el próximo 11 de febrero se llevará a cabo la sesión especial para debatir la reforma laboral, un proyecto que el Gobierno considera una pieza fundamental para su plan económico.
Tras una intensa jornada de reuniones en el Congreso, Bullrich se mostró optimista sobre el desenlace de la votación. "Creemos que tenemos los votos", sentenció la legisladora luego de consensuar apoyos con referentes de bloques clave como Eduardo Vischi (UCR), Luis Juez (Frente Cívico) y Carlos Arce (Frente Renovador de la Concordia).
Un acuerdo consolidado con la oposición
La estrategia del oficialismo consistió en revisar artículo por artículo junto a los bloques aliados para garantizar un dictamen que no sufra traspiés en el recinto. Según Bullrich, el compromiso de las bancadas dialoguistas está "consolidado" y se espera que el próximo lunes se cierre el dictamen definitivo.
"Va a ser una ley histórica y va a favorecer muchísimo al país", expresó la senadora, destacando que el trabajo de redacción final se extenderá hasta este viernes para pulir los últimos detalles técnicos del texto.
Incógnita sobre los cambios finales
A pesar del avance en las negociaciones, el contenido exacto de las modificaciones introducidas al proyecto original se mantiene bajo un estricto hermetismo. Bullrich aclaró que los detalles específicos de la reforma "se conocerán recién en el recinto", una táctica que busca evitar filtraciones y mantener el control de la narrativa política hasta el momento de la votación.
Con este pedido de sesión, el Senado se prepara para una jornada que promete ser extensa y cargada de tensión, marcando el pulso de la agenda parlamentaria de este primer trimestre.
