El Gobierno de Javier Milei alcanzó una victoria política contundente en el Senado al aprobar, por 42 votos contra 30, el proyecto de modernización laboral. Tras una maratónica sesión de quince horas, la iniciativa fue girada a la Cámara de Diputados, donde el oficialismo busca su sanción definitiva antes del próximo 27 de febrero, según confirmaron fuentes parlamentarias.
Los puntos clave de la reforma laboral aprobada
La norma cosechó el respaldo clave de La Libertad Avanza, el PRO y el radicalismo, además de gobernadores aliados de diversas provincias. El proyecto introduce cambios estructurales profundos, destacándose la baja de impuestos para el empleo formal, el establecimiento de nuevos topes a las indemnizaciones y la creación del banco de horas. Asimismo, la ley habilita los convenios por empresa y fija límites estrictos al derecho de huelga en servicios que se consideren esenciales para la comunidad.
Uno de los puntos de mayor tensión durante el debate fue el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un sistema diseñado para financiar despidos mediante aportes de grandes empresas y PyMES. Además, en una negociación de último minuto, se incluyó el traspaso de la Justicia Laboral a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires. Pese al férreo rechazo del bloque peronista, que tildó la ley de "inconstitucional", el oficialismo logró imponer su agenda, manteniendo incluso la obligatoriedad de que los sueldos se abonen mediante entidades bancarias, dejando fuera a las billeteras virtuales que no cumplan normativas del BCRA.
La sesión finalizó pasadas las 4 de la mañana con la presencia de Karina Milei y Manuel Adorni en el recinto. Con este paso, el Ejecutivo acelera su plan de desregulación económica, convencido de que estas medidas fomentarán la inversión privada y la creación de puestos genuinos en todo el país.