El escenario político argentino se traslada este jueves a la Cámara de Diputados, donde el oficialismo busca dar un paso definitivo para la aprobación de la reforma laboral. Tras obtener el triunfo en el Senado, la Libertad Avanza y sus aliados convocaron a una sesión que se prevé extensa, iniciada bajo la presión de un paro general de 24 horas convocado por la CGT que afecta el transporte, los bancos y los servicios en todo el país.
Cambios estratégicos y tensión industrial
Para asegurar el quórum y los votos necesarios, el jefe del bloque oficialista, Gabriel Bornoroni, confirmó la eliminación del polémico artículo 44, que permitía reducir salarios ante licencias médicas por enfermedad. Esta concesión busca calmar las aguas con la oposición dialoguista y gobernadores, aunque el Gobierno se mantuvo firme en no modificar el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un punto que sigue generando rispideces en el recinto.
El debate legislativo se desarrolla en un clima enrarecido por el reciente anuncio del cierre de la planta de neumáticos FATE, un hecho que el presidente Javier Milei calificó de "estratégico" para empañar la discusión parlamentaria. Mientras los legisladores debaten, la UTA confirmó su adhesión a la medida de fuerza pese a las advertencias oficiales sobre la quita de personerías gremiales. Si el proyecto logra la aprobación con estos cambios, deberá volver al Senado para su sanción definitiva, en una carrera contra el reloj antes del cierre de las sesiones extraordinarias.