Tras la emisión del decreto de necesidad y urgencia (DNU) por parte del presidente Javier Milei para reformar el sistema de Inteligencia y otorgar mayor poder a la SIDE, los constitucionalistas Daniel Sabsay y Alejandro Gil Domínguez manifestaron su firme rechazo. Sabsay cuestionó el uso de la herramienta del DNU para este fin y calificó el contenido de la iniciativa como una serie de "aberraciones".
El jurista sostuvo que no existe "ni necesidad ni urgencia" que justifique esta medida, la cual concede facultades extraordinarias al Poder Ejecutivo. Entre los puntos más críticos, Sabsay advirtió que el decreto permitiría que un funcionario detenga a personas en la vía pública, razón por la cual reclamó que la Justicia declare la inconstitucionalidad de la norma.
Contrainteligencia y el fantasma de la dictadura
Por su parte, Alejandro Gil Domínguez centró sus críticas en el apartado que habilita tareas de "contrainteligencia" dentro del Sector Público Nacional. Según el texto, estas acciones buscarían evitar filtraciones de información clasificada, espionaje o sabotaje.
Sin embargo, Gil Domínguez alertó sobre el peligro de estas facultades, comparándolas con métodos oscuros de la historia argentina. El constitucionalista afirmó que "esto hacía la dictadura militar en los colegios secundarios y en las universidades públicas", con el objetivo de marcar a las personas por su forma de pensar, decir o vestir.

