Revés para el oficialismo

Rechazaron el proyecto tras 7 horas de debate y el kirchnerismo celebra

La votación terminó 36 a favor y 35 en contra, quedando a un voto de la mayoría absoluta (37) necesaria para aprobar la norma.

Por Ciudadano.News

La Cámara de Senadores de Argentina vivió este miércoles una jornada cargada de tensión al tratar la Ley de Ficha Limpia

El proyecto, que prohibía presentarse como candidato a cargos nacionales a personas con condenas firmes por delitos de corrupción, fue rechazado tras casi siete horas de debate. 

La votación terminó 36 a favor y 35 en contra, quedando a un voto de la mayoría absoluta (37) necesaria para aprobar la norma. El bloque oficialista apostaba por sancionarla con media sanción de Diputados, pero perdió por un margen mínimo. 

En el recinto hubo sorpresa e incredulidad: el kirchnerismo estalló en festejos al confirmarse el fracaso del proyecto. Este resultado fue posible gracias al voto negativo de dos senadores provinciales: Carlos Arce y Sonia Rojas Decut (ambos de Misiones), únicos fuera de la coalición oficialista Unión por la Patria que votaron contra la ley. A continuación, los detalles del debate, las reacciones de los dirigentes y el alcance de esta polémica iniciativa anticorrupción.

Debate y votación final

La sesión arrancó en horas de la mañana y se extendió hasta entrada la noche. Durante casi siete horas, las bancas se alternaron entre defensores y detractores de la medida. Finalmente, pasadas las 22:00, se conoció el resultado ajustado: 36 votos a favor y 35 en contra

El empate técnico dejó en evidencia las divisiones parlamentarias. Con ese conteo, la iniciativa no alcanzó la mayoría absoluta requerida (37 votos), por lo que quedó rechazada. Los impulsores de la Ley -principalmente legisladores de Pro y aliados- creían tener asegurado el quorum, pero la caída del proyecto demostró cuán ajustada era la ecuación. 

Al conocerse el veredicto, los senadores del Frente de Todos (kirchnerismo) celebraron entusiastas la derrota de la norma, saltando y aplaudiendo dentro del recinto. En contraste, muchos legisladores oficialistas y dialoguistas quedaron atónitos por el giro inesperado. 

Tras el cierre de la votación quedó claro que la iniciativa no podrá volver a tratarse este año, lo que mantiene la situación actual de puertas abiertas para quienes habían sido afectados (como Cristina Kirchner).

Votos clave desde Misiones

La diferencia en el Senado la marcaron los senadores misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut. Ambos pertenecen al Frente Renovador de la Concordia, espacio aliado al bloque oficialista, pero votaron en contra del proyecto. 

Carlos Arce y Sonia Rojas Decut.

En Diputados estos legisladores habían apoyado la norma, pero en la Cámara alta definieron dar marcha atrás. Su decisión -junto a la posición en bloque del resto de Unión por la Patria- impidió arribar a los 37 votos necesarios. 

Carlos Arce y Sonia Rojas Decut fueron los únicos, junto a UP, que bloquearon así la sanción de la norma, pues requería una mayoría absoluta de 37. En definitiva, estos dos votos inesperados resultaron determinantes: sin ellos, la Ley de Ficha Limpia habría obtenido la mayoría.

Reacciones y testimonios

La caída del proyecto desató cruzados pronunciamientos. Entre los promotores de la norma, prevaleció la frustración. La diputada de Pro Silvia Lospennato, una de las impulsoras originales, manifestó su enojo tras la derrota: "La sociedad va a estar nuevamente defraudada por la política argentina, que sigue privilegiando la corrupción". 

 La diputada de Pro Silvia Lospennato, una de las impulsoras originales, manifestó su enojo tras la derrota.

Según Lospennato, el rechazo confirmaba "un pacto de impunidad" que deja en pie la posibilidad de que "Cristina Kirchner y todos los corruptos condenados (sean) candidatos". Por su parte, Ezequiel Atauche (La Libertad Avanza), jefe de bloque en el Senado, defendió la iniciativa con tono enérgico: "Un corrupto no tiene la idoneidad para estar en un cargo público (...) El que las hace las paga", afirmó cerrando su discursos.

 Atauche insistió en que la ley era un "primer paso" para recuperar confianza ciudadana y rechazó que fuera "un traje a medida de nadie". También Alfredo De Ángeli (Pro) resaltó que la iniciativa era necesaria para "recuperar la dignidad del cargo público".

En el otro extremo, referentes del kirchnerismo justificaron su festejo acusando al oficialismo de maniobra política. El formoseño José Mayans incluso calificó la ley como "un verso", mientras que el chaqueño Eduardo Wado de Pedro denunció que con la norma se buscaba "sacar de la cancha" a la expresidenta Cristina Kirchner: "Como no le pueden ganar a Cristina con los votos, la quieren sacar de la cancha".

 Para los senadores del Frente de Todos, la Ley de Ficha Limpia era exclusivamente un instrumento de "proscripción" personal contra su líder política. El bloque de Unión por la Patria argumentó durante el debate que el proyecto apuntaba solo a delitos contra la administración pública y no consideraba otras graves causas (por ejemplo, narcotráfico o abuso). 

En síntesis, mientras el oficialismo repetía que la ley fortalecía la transparencia, el kirchnerismo la cuestionaba como un ataque político encubierto.

¿Qué implicaba la Ley de Ficha Limpia?

La Ley de Ficha Limpia había sido aprobada por la Cámara de Diputados con el objetivo de combatir la corrupción en la política. Su texto proponía modificar el artículo 33 de la Ley de Partidos Políticos para prohibir la candidatura a cargos públicos de toda persona con doble condena firme por delitos de corrupción

En la práctica, esto significaba que, por ejemplo, alguien con dos sentencias confirmadas en casos de corrupción no podría postularse. En Argentina esto alcanzaba directamente a la expresidenta Cristina Kirchner, quien tiene condenas firmes en dos instancias en la causa Vialidad. 

Según la redacción original, cualquier ciudadano "condenado en segunda instancia por delitos de corrupción" no podría presentarse a elecciones. Los defensores destacaban que iniciativas similares existen en otros países y provincias, y que devolverían "confianza" a los votantes. En cambio, sus críticos advertían que dejaría fuera a cualquiera con sentencias confirmadas por corrupción, sin distinguir su importancia, y que en cierta forma intervenía sobre la Justicia.

Impacto político y contexto

Aunque la ley no prosperó, su debate tuvo eco inmediato en la agenda política. El rechazo aplazó indefinidamente la posibilidad de sancionar la norma (no podrá ser tratada este año). 

De este modo, la eventual candidatura de Cristina Kirchner en 2025 queda habilitada bajo el estado actual de normas electorales. El fracaso de la Ficha Limpia profundiza la grieta política: para el oficialismo libertario y conservador era clave "descartar la manzana podrida" de la política, mientras que para el peronismo esgrimía un argumento de unidad interna contra la "discriminación judicial" de sus cuadros.

 En el corto plazo, el episodio renueva la tensión preelectoral y despeja el camino para que los senadores opositores reclamen otros debates (por ejemplo, sobre reforma judicial o reglas electorales). En cualquier caso, la respuesta ciudadana ante esta pulseada legislativa y la forma en que cada fuerza la explique serán parte de la agenda política de los próximos meses.