La tensión escala en la provincia de Santa Fe tras el tercer día de protestas de las fuerzas de seguridad. Con "sirenazos" y quema de cubiertas frente a la Jefatura de Policía en Rosario, efectivos retirados y activos exigen un incremento salarial urgente del 30%.
Según el periodista Fernando García, el conflicto, que comenzó el lunes con incidentes y el uso de gas pimienta entre colegas, ya se extiende a localidades como Rafaela, San Lorenzo y Reconquista. Los uniformados denuncian que sus ingresos actuales no cubren la canasta básica total, estimada en 1,3 millones de pesos.
Además del reclamo económico, el malestar radica en las jornadas agotadoras y la falta de acompañamiento psicológico. La situación mantiene en vilo a la gestión provincial ante un posible efecto contagio en otras fuerzas.