Arancelamiento de salud y educación

Que hay detrás del rechazo a los extranjeros: xenofobia u oportunismo político

Detrás de las medidas que buscan restringir el acceso de ciudadanos extranjeros a ciertos servicios se esconden consideraciones que poco hacen al origen social de la Argentina.

Por Martín Gastañaga

Inmigrantes — web

La situación migratoria de la Argentina, pese a que se registran menos extranjeros de acuerdo a los datos censales, se ha enrarecido de la mano de discursos que culpan a los inmigrantes de graves problemas sociales, como la falta de fondos para salud y educación universitaria, proponiendo arancelamientos en medio de una tendencia preocupante hacia la discriminación.

Pablo Ceriani Cernadas, director de la Especialización en Migración y Asilo de la Universidad Nacional de Lanús, dialogó con Círculo Político (Lunes a viernes de 14 a 16 por FM 91.7, Ciudadano News Radio y Twitch), y afirmó: "Argentina en este tema tiene una historia muy particular, ambivalente; por un lado siempre ha sido, desde mitad de siglo XIX en adelante especialmente, un país receptor de migraciones de distintos países europeos, de América Latina", lo que ilustró con un ejemplo: "la presencia de población boliviana y paraguaya está documentada desde el primer censo nacional en 1860 con un 3% de la población migrante y, a medida que avanza el siglo XX la población de países asiáticos, africanos, etc., y el crecimiento de la migración de la región".

Aunque precisó: "más allá de haber sido siempre y seguir siéndolo de alguna manera, siempre hemos encontrado distintos momentos o manifestaciones de rechazo. Hoy parecería que el relato es que la migración que vino de Italia, de España ha sido todo un proceso armonioso y sin ningún tipo de rechazo, y lo que se rechaza es la migración actual. Eso no ha sido así, hubo rechazo, por un lado de la población española que según historiadores tiene mucho que ver con esa mirada de una construcción de Estado nuevo, que se desprende del anterior imperio colonial", y se repite a principios del siglo XX, cuando "Hay muchísimos hechos y debates en el Congreso, la aprobación de la ley de residencia en 1420 a 1912 es todo un debate sobre que la mayoría de los inmigrantes no eran bienvenidos , eran delincuentes y estaban generando un disturbio del orden público y la seguridad en Argentina. que no tenía esos problemas".

 

Pablo Ceriani Cernadas

 

En estos tiempos a diferencia con aquel pasado, cambió la composición de la población migrante. "Ese 3% de población latinoamericana hace tanto tiempo, hoy es la gran mayoría de la población migrante en Argentina. Más del 90% es de origen latinoamericano y sobre todo sudamericano, y los discursos de rechazo que cada tanto, hay ciclos, sobre todo en situaciones de crisis, donde encuentran un apoyo o una magnitud diferente".

"Un problema que tenemos interno de población desde el origen en Argentina es la negación de nuestra diversidad cultural", amplió el especialista: "pensar que solamente vinimos de Europa y negar toda la ascendencia indígena de muchos pueblos y distintas comunidades y culturas y luego también la población afro descendiente, de lo que era población esclavas en territorio que luego fue Argentina, ese como racismo que invisibiliza la diversidad cultural se combina con los discursos medios de rechazo a extranjeros en distintas situaciones, entonces lo hace un poco más complejo de abordar por lo que eso significa".

Además, Ceriani Cernadas remarca un dato incontrastable: "Yo partiría que no hay un problema migratorio en Argentina de ningún tipo, las estadísticas son claras desde diferentes ámbitos. Tal vez el único cambio que mencionaba es el del último censo, que muestra que la población extranjera en Argentina bajó, se redujo a un 4,2%, el número más bajo de la historia de Argentina en porcentaje de inmigrantes", con lo cual consideró "difícil hablar de un problema o emergencia que exija que nos pongamos a evaluar la necesidad de una reforma normativa, más allá que todo gobierno tiene derecho de proponer cambios y luego democráticamente analizarlos. Hay tener en cuenta los datos para ver efectivamente si esos cambios son razonables, luego además si son ajustados a derecho y en nuestro marco constitucional".

En cuanto a la xenofobia, remarcó: "tiene distintas formas de manifestación y en Argentina en diferentes momentos ha habido; a veces más latente, a veces más presente", y marcó dos tipos de manifestaciones al respecto, por un lado "un discurso violento, anti inmigrantes, acusándolos de todo", y la otra, "la más difícil, es cuando se propone un trato desigual a personas que son parte de una misma comunidad, que viven en el mismo país, solo que nacieron en otro lugar y tienen durante ciertos momentos o toda la vida diferentes papeles. Esas propuestas también se pueden caracterizar como xenófobas cuando propone una desigualdad de trato".

Además, "El mensaje de por qué los argentinos les tenemos que pagar con nuestros impuestos la educación y salud a los extranjeros es un mensaje erróneo científicamente, el sistema tributario y sobre todo el Argentina se basa principalmente con impuestos al consumo que cualquier habitante paga haya nacido donde haya nacido, tenga el papel de residencia que tenga, no hay una distinción, no es que a las personas extranjeras no se les cobran los impuestos y por lo tanto, no contribuyen al sistema público que garantiza la educación gratuita o la salud. Por eso la Constitución cuando iguala derechos  habla de habitantes, desde el día uno la Corte Suprema siempre dijo eso, los derechos son para todos los que habitan Argentina".